¿Cuál es la mejor? ¿Boca abajo? ¿Boca arriba? ¿De costado?
La comunidad científica destaca, por el momento, que dormir de costado es lo más favorecedor para el organismo.
Según un estudio de la Universidad de Stony Broock en Nueva York (EE. UU.), y publicado en la revista The Journal of Neuroscience, dormir de costado favorece los procesos glinfáticos y previene la aparición de otros problemas como la enfermedad de Alzheimer.
Sin embargo, puede presentar algunos inconvenientes, ya que el cuerpo descansa sobre las extremidades y puede provocar presión y estrés en los músculos del brazo. Además, el roce de la cara con la almohada puede aumentar las arrugas en los ojos, pómulos y mentón.
Más allá de mantener una buena postura, hay que tener en cuenta otros factores para conseguir un verdadero sueño reparador. Por ello, es importante seguir unas pautas básicas, que hagan que creemos una rutina de sueño y siempre descansemos bien:
*No usar aparatos electrónicos antes de dormir
*Cuidar la temperatura del ambiente, entre los 18 y 22 grados.
*Despertar con el sol para mantener patrones cronológicos. Lo ideal acostarse unas horas después de que anochezca y despertarse con la llegada de las primeras horas de luz del día.