Según Todd Braver, profesor de ciencias psicológicas y cerebrales en la Universidad de Washington en St. Louis, Estados Unidos, "estamos desviando parte de nuestra capacidad para tratar de lidiar con la ansiedad".
Así es como puede mejorar su concentración y capacidad de atención:
Dejar de presionarse
Es poco probable que una pandemia se convierta en el período más productivo de su vida, ni debe sentirse presionado para hacerlo. Tome estos consejos como una guía para cumplir con las obligaciones laborales y de la vida lo mejor que pueda en circunstancias desafiantes, no como un llamado a hacer más de lo que debe.
Tómese el tiempo para el cuidado personal y la autocompasión y apóyese en lo básico como dormir, comer sano y hacer ejercicio. Nadie esté operando al 100% de su capacidad total.
Fijar metas
Establecer metas específicas para cumplir tareas puede ayudar a lograrlo. ¿Cómo? En lugar de prometer vagamente que uno "se concentrará" o "será productivo", decidir exactamente lo que hay que hacer, ya sea trabajar en una tarea durante 30 minutos seguidos o escribir una cierta cantidad de palabras al final del día. Tener una meta específica puede ayudar a registrarse y a guiarse cuando la mente comience a divagar.
Tomar descansos, idealmente al aire libre
Tomar descansos que alejen completamente la mente del trabajo puede ayudar a contrarrestar los efectos negativos de cumplir con la rutina. Idealmente, lo mejor es tomar estos descansos al aire libre, rodeado de naturaleza, ya que una investigación indicó que los espacios verdes "tienen un efecto rejuvenecedor en la atención". Los breves descansos para socializar también le dan a tu cerebro un cambio de ritmo muy necesario.
Practicar mindfulness
Este es un buen tratamiento para la falta de atención. Si siente que su enfoque disminuye, deje todo, siéntese cómodo, cierre los ojos y concéntrese en su respiración durante un par de minutos. Es recomendable contar las respiraciones entrando y saliendo, o llevar la atención lentamente a cada parte de su cuerpo, una por una.
Hacer una cosa a la vez
Especialmente cuando a uno le resulta difícil concentrarse, puede ser beneficioso dedicar toda su energía a una tarea. Eso significa resistir la compulsión de alternar entre las redes sociales, los sitios de noticias y el trabajo. Basta del mito de los multitasking.
Ajustar el horario
La productividad de las personas aumenta y disminuye. Cuatro horas de máxima productividad se consiguen tanto como ocho horas de fluctuación. Además, las horas del día afectan nuestro rendimiento. Por ejemplo, existen personas que saben que trabajan mejor por la tarde, por lo que se reservan las llamadas y las reuniones para la mañana y luego trata de realizar tareas importantes en las horas posteriores al almuerzo.