La cafeína bloquea la adenosina, que es una sustancia química que se encuentra en el cerebro que te ayuda a sentirte cansado mientras libera la hormona llamada adrenalina, que aumenta tu energía.
Una ingesta extremadamente alta de espresso provoca nerviosismo y nerviosismo, que son síntomas comunes de ansiedad. Para evitar sentirse ansioso, modere su ingesta de espresso. Una taza típica de espresso contiene 128 miligramos de cafeína.
2. Puede absorber menos nutrientes
La cafeína actúa como un inhibidor, lo que significa que puede inhibir la absorción de algunas vitaminas y minerales. Hay una disminución de la absorción de hierro, vitaminas B y calcio. Este efecto secundario no es necesariamente perceptible, y si bebe expreso con regularidad, debería considerar buscar formas de obtener esas vitaminas y minerales a través de alimentos integrales en su dieta.
3. Los niveles hormonales pueden fluctuar
El espresso tiene impactos notables sobre las hormonas. La ingesta excesiva de cafeína desencadena las hormonas de lucha o huida", explica. "Para las mujeres, la cafeína altera los niveles de estrógeno ". Estas hormonas de "lucha o huida" son la adrenalina que se libera en todo el cuerpo, que es un mecanismo de supervivencia que activa su cuerpo para responder a situaciones a su alrededor. Sin embargo, demasiada cafeína a la vez puede poner su cuerpo en alerta muy alta y podría causar complicaciones
4. Beberlo antes de un entrenamiento puede ayudarte a alcanzar nuevos límites
Los efectos del espresso pueden estar más o menos completamente relacionados con el hecho de que es simplemente una forma altamente concentrada de consumir cafeína. Cuando se sirve cafeína junto con el ejercicio, los efectos positivos son reales.
Como lo atestigua el gurú del fitness David McHugh a Eat This, el espresso puede aumentar no solo la energía, sino también el enfoque y la concentración: "Cuando se trata de deportes y rendimiento atlético también puede notar una mejora en la fuerza y el esfuerzo físico".
5. Cuidado con la deshidratación
Hay que ser especialmente conscientes de los niveles de hidratación. La ingesta excesiva de cafeína, especialmente a través del espresso, podría tener un efecto deshidratante en su cuerpo. Aunque cierto nivel de deshidratación a lo largo del día es normal, la cafeína acelera el proceso y puede ampliar la brecha entre la cantidad de líquidos que perdemos naturalmente y la cantidad que ingerimos.