ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

5 consejos para combatir la ansiedad por comer

No siempre el hambre responde por necesidades fisiológicas sino también por sentimientos de ansiedad o estrés como producto de la vida diaria. A continuación, algunos tips para tratarla.

La comida es un escape para la angustia, la tristeza y la ansiedad. El picoteo entre comidas es una de las causas del incremento de peso y la obesidad.

La forma en que nos alimentamos es determinante y está vinculada al estado emocional. Existe el hambre fisiológico, que es una sensación real y se calma apenas consumimos algún alimento.

Por otra parte, el hambre emocional aparece de repente y no se va a pesar de que comamos algo, generalmente poco sano para la salud.

Este último tipo de hambre se debe abordar de forma multidisciplinar, con ayuda de terapia psicológica y también mediante algunas estrategias de la vida diaria presentadas a continuación. 

Establecer un horario

La disciplina y el orden para las comidas, incide de forma directa en el control de la ansiedad por los alimentos. El orden en las comidas influye directamente sobre la ansiedad por comer y aumenta la saciedad. 

Mantener la mente ocupada

El día a día debe estar con muchas actividades en lugar de tener la mente enfocada en la hora de la comida. Ese tipo de pensamiento lleva viajar a la heladera a cada momento. Es muy importante organizarse en las actividades cotidianas.

Manejo del estrés

No dormir lo suficiente y un estado de estrés permanente hacen que la alimentación no sea adecuada. Cuando estamos estresados, el cuerpo pide alimentos muy calóricos, rápidos de preparar y accesibles. En otras palabras, ultraprocesados.

Buen descanso

Un mal descanso hará que el entorno hormonal no sea el adecuado. La falta de sueño se correlaciona con una peor composición corporal y ganancia de grasa, lo cual va a afectar directamente a los centros que regulan la saciedad y el apetito.

Un plan de alimentación

Lo fundamental es tener un plan de alimentación adecuado a las propias necesidades, hábitos y estilo de vida.

Aunque estemos llevando a cabo un plan de pérdida de grasa, donde existirá un déficit calórico mayor que en otro tipo de enfoque alimenticio, es posible mantener el hambre en orden.

Más Leídas

Seguí Leyendo