Bien sea, caminar, o practicar el ejercicio número 1 que recomiendan para fortalecer la memoria y el cerebro: Se trata de la natación, que ya desde hace mucho tiempo se perfila como el ejercicio más completo que existe.
Tome en cuenta lo que dice el Dr. John N. Morris, director de investigación de políticas sociales y de salud en el Institute for Aging Research:
Adoptar una nueva actividad que también te obliga a pensar y aprender y requiere práctica continua puede ser una de las mejores formas de mantener el cerebro sano. Adoptar una nueva actividad que también te obliga a pensar y aprender y requiere práctica continua puede ser una de las mejores formas de mantener el cerebro sano.
El mejor ejercicio para la memoria y el cerebro
Según Seena Mathew, neurobióloga especialista en fisiología cerebral (y quien pasa horas en la piscina local durante el verano) la natación tiene múltiples beneficios para el cerebro.
- Mejora la memoria
- Mejora la función cognitiva
- Ayuda a fortalecer la respuesta inmunitaria
- Mejora el estado de ánimo.
- Ayuda a reparar el daño causado por el estrés
- Ayuda a forjar nuevas conexiones neuronales en el cerebro
De hecho, hay varias investigaciones que así lo respaldan, aunque la mayor parte de los estudios para comprender cómo la natación afecta el cerebro se realizó en ratas.
"Ellas son un buen modelo de laboratorio debido a su similitud genética y anatómica con los humanos", indica Mathew en un artículo de The Conversation.
La especialista hizo referencia a un estudio en ratas que demostró que la natación estimula las vías cerebrales que suprimen la inflamación en el hipocampo e inhiben la apoptosis o muerte celular.
En la misma investigación también se demostró que la natación puede ayudar a la supervivencia de las neuronas y reducir los impactos cognitivos del envejecimiento.
Mientras, científicos observaron en otro estudio con ratas, mejoras en la memoria tanto a corto como a largo plazo, basadas en una reducción en los errores que las ratas cometían cada día.
Los científicos sugieren que este impulso en la función cognitiva podría proporcionar una base para usar la natación como una forma de mejorar el aprendizaje y reparar el daño a la memoria causado por enfermedades neuropsiquiátricas en humanos. Los científicos sugieren que este impulso en la función cognitiva podría proporcionar una base para usar la natación como una forma de mejorar el aprendizaje y reparar el daño a la memoria causado por enfermedades neuropsiquiátricas en humanos.