El consumo de alcohol, más peligroso a partir de los 40
A pesar de que al consumo de alcohol excesivo se lo relacione siempre con los jóvenes, los que deben tener especial cuidado son los adultos de mediana edad.

A pesar de que al consumo de alcohol excesivo se lo relacione siempre con los jóvenes, los que deben tener especial cuidado son los adultos de mediana edad.
Según un estudio realizado por la Universidad de Florida, en Estados Unidos, la combinación de alcohol y envejecimiento es una bomba de tiempo. A partir de los 40 años, el consumo reducido de alcohol, produce cambios significativos a la hora de conducir, y aumenta la descoordinación motora.
Los más jóvenes, cuando consumen alcohol son sensibles a las actividades que tienen que ver con la planificación, la memoria y el aprendizaje. En cambio, los adultos, tienen efectos sedantes y a la descoordinación de los movimientos, como el equilibrio. También se manifiestan episodios de olvido, confusión, estado de ánimo inestable, alteraciones en el hígado y dolencias en el corazón.
Esto sucede porque la capacidad que el organismo tiene para procesar el alcohol se hace más y más lenta cuando se gana edad. Y todavía se altera más cuando la persona toma alguna medicación en específico.
Para las personas de la tercera edad, también es complejo, debido a que alcanzarán más fácilmente una concentración de alcohol en sangre que en la juventud, por lo que una pequeña medida de esta bebida puede afectarlos mucho más que antes.
También, que los abuelos beban una gran cantidad de bebidas alcohólicas puede llevarlos a tener déficits vitamínicos, anemia, alteraciones de memoria, caídas o fallas en la función hepática o pancreatitis.
El consumo prolongado de alcohol en todas las edades puede llevar a desarrollar enfermedades varias en el organismo como daños en el estómago, esófago, páncreas, desnutrición y diversos tipos de cánceres.