Características clínicas
Los calambres en las piernas son dolorosos y discapacitantes, con una duración promedio de 9 minutos por episodio. El episodio agudo puede estar seguido de episodios recurrentes por hora y de dolor residual. Suelen ser nocturnos y están asociados al insomnio secundario.
Por lo general, están involucrados los músculos posteriores de la pantorrilla, pero también son comunes los calambres del pie y del muslo.
Pueden ser descritos como espasmo, endurecimiento, punzada, deformación, rigidez, hinchazón o convulsión muscular. Los calambres pueden ser isométricos o causar movimientos de las extremidades, como la flexión plantar extrema del pie.
¿Por qué ocurren?
A pesar de que el riesgo de sufrir calambres nocturnos en las piernas aumenta con la edad, generalmente es difícil precisar su causa. La verdad es que estos calambres a menudo se presentan sin ninguna razón.
Los calambres en las piernas pueden vincularse a la deshidratación, a permanecer sentado durante mucho tiempo, o a ingerir insuficiente cantidad de potasio, calcio o magnesio. De igual manera, algunos medicamentos también se relacionan con este problema, como los diuréticos, los betabloqueadores y los antihipertensivos.
A veces, estos calambres podrían relacionarse con una afección metabólica subyacente, como el hipotiroidismo (tiroides poco activa) o con una afección paratiroidea. La diabetes es otra enfermedad que altera el metabolismo y también puede provocar calambres musculares.
Si bien los calambres nocturnos en las piernas pueden tomar por sorpresa, es posible prevenirlos y las siguientes medidas pueden ayudarte:
Permanecer hidratado: beber agua u otros líquidos en cantidad suficiente durante todo el día pueden evitar la deshidratación. Eso también ayuda a que los músculos se contraigan y relajen con más facilidad. Cuando uno participa en alguna actividad física, es particularmente importante reponer los líquidos, y continuar bebiendo agua u otros líquidos después de dicha actividad.
Estirarse antes de acostarse: si padece de calambres nocturnos en las piernas, lo mejor sería que se estire antes de ir a dormir.
Hacer un poco de ejercicio: andar en una bicicleta estacionaria durante unos minutos antes de acostarse podría ayudarle a prevenir los calambres mientras duerme.
Escoger el calzado correcto: usar zapatos que le ofrezcan buen apoyo podría ayudar a prevenir los calambres en las piernas.
Aflojar la ropa de cama: afloje las sábanas y demás mantas de la cama en la parte de los pies.
Repasá tus medicamentos con su médico para identificar aquellos que pueden estar causandote calambres musculares.