“En caso de no abonar la primera cuota pactada se aplicará la cláusula 5 del contrato, donde Instituto podrá considerar sin valor y efecto el acuerdo de partes no emitiendo el transfer correspondiente”, remarcaron desde Alta Córdoba. Pero eso no es todo.
Por contrato, el club cordobés le exige a San Lorenzo el pago en determinada fecha. “San Lorenzo tendrá cinco días para efectuar el pago, es decir que, si el próximo lunes 24 de enero de 2022 no deposita, se dará de baja la operación", explicaron desde Instituto.
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A San Lorenzo lo corren con los tiempos de pago (Malcom Braida).
De este modo, el cuadro cordobés buscará no ser víctima de lo que ya le ocurrió a varios clubes: transferencias impagas, o pagadas muy fuera de término. De hecho, en Córdoba ya sucedió, concretamente con Talleres.
El subcampeón de la Copa Argentina transfirió en 2019 a Juan Ramírez (hoy en Boca) a San Lorenzo por la suma de US$1.5 millones de dólares. Según trascendió desde el club de Barrio Jardín, los de Boedo terminaron de pagar el pase recién en 2021, luego de varios intentos por cobrar de parte de los cordobeses.
Así, Instituto evitaría lo sucedido con uno de sus clásicos rivales en Córdoba. Y esa traba contractual no es la única.
A San Lorenzo le cabe una sanción por el pase impago de Paulo Díaz (River) a Palestino de Chile, por la cuál el Ciclón no podrá anotar jugadores nuevos hasta abonar los US$2 millones de dólares que adeuda. Por ende, la dirigencia azulgrana corre contrarreloj para poder poner en orden los números más urgentes.