Vigilancia, espías y proscripción: Alemania a la caza del imparable AfD
Alemania intenta frenar el ascenso de la “organización extremista confirmada” AfD mediante vigilancia, interferencia y maniobras que podrían culminar en su ilegalización.

Alemania intenta frenar el ascenso de la “organización extremista confirmada” AfD mediante vigilancia, interferencia y maniobras que podrían culminar en su ilegalización.
El gobierno ya consideraba desde 2012 al partido antiinmigrante como una "sospechosa" amenaza para el orden democrático de Alemania, pero la reciente clasificación no solo implicaría una mayor vigilancia al partido sino que abre la puerta para su proscripción.
Algunos de sus dirigentes son vigilados constantemente por la Policía Federal. Otros fueron arrestados por apoyar el nazismo, crímenes de odio y preparar planes de golpe de Estado.
Según medios locales, la decisión permitirá a las autoridades del país intensificar la vigilancia sobre sus actividades, incluyendo la intervención de comunicaciones privadas, la observación de reuniones y el reclutamiento de informantes secretos dentro de sus filas.
Esto ocurre en medio de los crecientes llamados a una ilegalización formal del partido. La AfD se ha enfrentado a crecientes peticiones de sus oponentes para que se ilegalice, argumentando que pretende socavar los valores democráticos, incluida la protección de los derechos de las minorías. Dicha prohibición puede ser solicitada por cualquiera de las cámaras del parlamento o por el propio gobierno.
La Oficina para la Protección de la Constitución declaró respecto a AfD: "La comprensión de la identidad alemana basada en la ascendencia étnica es incompatible con el orden básico libre y democrático establecido en la Constitución. Pretende excluir a ciertos grupos de la población de la participación igualitaria en la sociedad, someterlos a un tratamiento desigual inconstitucional y así asignarles un estatus legalmente devaluado”.
Los colíderes de Alternativa para Alemania (AfD) Alice Weidel y Tino Chrupalla en un comunicado dijeron que emprenderán acciones legales contra la clasificación del partido como extremista describiendo la decisión como un "duro golpe a la democracia alemana".
“La AfD está siendo desacreditada públicamente y criminalizada poco antes del cambio de gobierno”.
AfD no es solo el mayor partido de oposición, sino que, tal como contó Urgente24, lidera las encuestas semanas después del triunfo del Friedrich Merz que prestará juramento como próximo canciller de Alemania en el Bundestag el próximo martes 6 de mayo, tras la victoria de su bloque conservador en las elecciones anticipadas de febrero. Sin embargo, su partido ha perdido terreno desde la votación en la que el partido de la ultraderecha resultó en segundo lugar, con poco más del 20% de los votos.
Con 26% de intención de voto, AfD alcanza su nivel más alto desde su creación La alianza CDU/CSU queda relegada al 2do. lugar, con el 25%. El Partido Socialdemócrata (SPD) desciende al 15%. Con estos números, la alianza CDU/CSU + SPD no logran la mayoría parlamentaria, hasta ahora. Los datos provienen de un sondeo elaborado por el instituto Forsa, encargado por los medios de comunicación RTL y ntv.
La AfD obtuvo un número récord de escaños en las elecciones, lo que teóricamente le da derecho a presidir varios comités parlamentarios clave, aunque todavía necesitaría el apoyo de otros partidos.
El acuerdo de coalición entre Merz con los socialdemócratas prohíbe cualquier cooperación, explícita o tácita, con la AfD, una política que todos los partidos mayoritarios han considerado un "cortafuegos" crucial para proteger la democracia alemana.
La creciente ola de atentados perpetrados por inmigrantes ilegales o solicitantes de asilo está fomentando el auge del partido de extrema derecha (Afd) que ha centrado su campaña en la seguridad nacional y en la lucha contra la inmigración.
Afd usa cada atentado terrorista a su favor. El partido ultraderechista, está creciendo a un nivel sin precedentes. AfD ha crecido notablemente en el último tiempo con hazañas electorales en varios estados en Alemania, cuna del nazismo. El descontento por la inmigración, la inflación y Ucrania generaron una tendencia popular hacia aquel partido. Gozan de un vasto apoyo menos por sus promesas que por el hartazgo de los ciudadanos con las políticas liberales y verdes.
Alice Weidel defiende una agenda nacionalista afirmado que los alemanes son "los perdedores" de la Segunda Guerra Mundial y "esclavos" de los Estados Unidos e impulsa el "dexit", la versión alemana del Brexit.
Entre sus prioridades también se encuentran reducir impuestos, relajar las normas medioambientales y revertir las políticas de transición energética. También propone la "reinmigración" , la deportación masiva de solicitantes de asilo que no encuentran refugio bajo la legislación alemana, según declaró en una entrevista con The Financial Times.
Además, pese a su relación homosexual con una inmigrante Sri Lanka, se ha convertido en la voz más fuerte en el parlamento alemán, o Bundestag, contra los derechos LGBTQ+, tal como contó Urgente24.
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