Sin embargo, tan solo cuatro días después, Fort terminaría sufriendo una hemorragia que terminaría provocándole un paro cardíaco, y con él, la muerte.
Ese 2013 ya venía siendo complicado para el mediático. En febrero, debió ser operado por por una intoxicación abdominal y en los meses siguientes se fue acentuando su adicción a la morfina, fármaco con el que trataba de calmar sus dolencias, sobre todo el mal que tenía en las rodillas.
“Va a tener que cambiar su estilo de vida, sus hábitos. Fort es adicto a la morfina, seguramente desde hace dos años. Esto puede traer trastornos en general de la persona. Él se automedica”, decía por aquellos días su entonces médico personal, Alejandro Druetto.
En el último tiempo, las alarmas se habían encendido respecto a su salud a partir de diversos preocupantes posteos en su cuenta oficial de Twitter. Incluso publicó una foto de un auto escribiendo: “Último regalito de cumpleaños, Rolls Royce Ghost”.
El 25 de noviembre, Ricardo sufrió una hemorragia de la que no se recuperó y falleció a las 4.40 de la madrugada. Sus hijos, Marta y Felipe, quedaron bajo el cuidado de su pareja Rodrigo Díaz, con quien los había criado los pocos años que pudo disfrutar con ellos.
El 5 de noviembre, Marta había publicado una foto de su “primer recuerdo” con su papá, en conmemoración de su cumpleaños: “Hoy por hoy tengo la memoria muy borrosa, pero recuerdo también cuando con mi hermano nos escondimos jugando en un local de ropa y mi papá hizo cerrar el local entero para buscarnos mientras llorábamos de la risa”, escribió la joven recordando a su papá.
Figura amada y odiada
Desde que se hizo conocido, con su llegada a los medios, su figura nunca más pasó desapercibida. Su llegada a la TV, cuando ya tenía en el lomo todo una trayectoria como empresario chocolatero, se dio con un reality show autorreferencial y que el mismo financió (Reality Fort), a través del cual exhibió su excéntrica vida, llena de lujos y lo mejor de la noche porteña.
Pero fue sin dudas su llegada a Showmatch en 2009 cuando ganó el reconocimiento público que lo llevaría a constituirse como una de las principales figuras mediáticas del país. Su fama lo llevó a distintos programas y portales de espectáculos, hacer una exitosísima obra de teatro teatro (Fortuna 1 y 2), y envalentonarse con hacer su propio programa en vivo, el "Fort Night Show", en 2012, donde puso mostrar nuevamente toda su excentricidad a la medida de su excentricidad.
Pese a que ya pasaron siete años de su muerte, la figura de Fort persiste en las esfera mediática y pública, estando presente a través del recuerdo de sus célebres frases que se reproducen constantemente en las redes sociales y o en programas de archivo en la televisión argentina
Con información del Los Andes