Pequeñas anécdotas sobre las instituciones (anteúltimo disco) contenía unas canciones que no superaron la censura: las canciones "Botas Locas" y "Juan Represión" debieron ser suplantadas por otras, y otros temas debieron modificar sus letras antes de entrar al estudio de grabación. No obstante, en un recital que ofrecieron en Montevideo interpretaron aquellas canciones pero como la situación por la que pasaba Uruguay era similar a la de Argentina, la policía los arrestó casi sobre el escenario. Fueron llamados a declarar y el primero en hablar fue Charly García y sobre la marcha cambió las letras de las canciones. El resto de la banda aseguró que no las sabía, ya que ellos eran simples músicos, y todos pudieron salir pronto en libertad.
En 1975, debido al estrés generado por las frecuentes giras por el interior, sumado a la complicada situación sociopolítica que se vivía en Argentina y los problemas de censura que afectaron al álbum Pequeñas anécdotas sobre las instituciones, entre otras cosas, el dúo se disolvió.
Para despedirse a lo grande, Sui Generis programó un Luna Park. Como las entradas se agotaron un mes antes del show, se dispuso la venta de otras 3.000, que también fueron rápidamente agotadas. Por este motivo, agregaron una segunda función para esa misma noche del 5 de septiembre, sumando 25.600 localidades, un récord histórico para un grupo local de rock argentino hasta el momento.
A pesar de los grandes desperfectos de sonido, el concierto se registró en una película y un álbum doble (comercializados por separado). Años más tarde, en 1994, Jorge Álvarez, exproductor de Sui Generis, rescató temas desechados del disco y editó Adiós Sui Generis Volumen III, con más canciones grabadas esa noche, dos que eran conocidas, “Cuando ya me empiece a quedar solo” y “¿Para quién canto yo entonces?”, y cuatro que en 1975 eran inéditas, “Nena”, “Bubulina”, “Fabricante de mentiras” y “Fantasma de Canterville”.