Muchos de los que luego terminarían falleciendo habían logrado escapar a tiempo, pero en la desesperación por no ver a sus seres queridos, ingresaron nuevamente para intentar sacarlos, sin embargo el humo toxico les resulto letal.
La tragedia desencadenó en una profunda investigación, que como se preveía, detectó numerosas irregularidades, que van desde el referido exceso de capacidad del lugar, hasta una serie de fallas en materia de seguridad y una gran negligencia por parte de las autoridades que debían asegurar que todo funcione correctamente. Y vaya que tuvo consecuencias.
Desde inicios de 2005 se empezó a llevar un control mucho mas estricto en materia de seguridad de los establecimientos y todos los que no cumplían con los parámetros requeridos fueron clausurados.
En 2006 el por entonces Jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra fue destituido por mal desempeño en la función pública luego de afrontar un juicio político en la Legislatura porteña. Lo reemplazo su vice Jorge Telerman.
A su vez fueron las víctimas de familiares quienes iniciaron demandas judiciales que determinaron la detención del gerente del lugar, Omar Chabán, su mano derecha Raúl Villarreal, todos los integrantes de Callejeros y algunos funcionarios del gobierno porteños por "delitos de estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo".
El primer juicio oral de los 4 que se llevaron adelante por la tragedia, condenó a empresarios e integrantes de la Superintendencia Federal de Bomberos de la Policía Federal por coimas a empresas por certificados de tratamientos contra incendios.
Mas tarde, en el segundo proceso judicial que culmino en 2009 se le dieron 20 años a Chabán, 18 a Diego Argañaraz (manager de la banda) y 1 año a Villarreal, mientras que los músicos fueron absueltos.
No obstante,en 2011 la Cámara Federal de Casación Penal revocó la decisión, al sostener que se trató de un estrago culposo, por lo que la banda tiene responsabilidad también en lo ocurrido.
Finalmente se fijaron nuevas sentencias y a Chabán le dieron diez años (falleció en pleno cumplimiento, en 2014), 6 para Villarreal, 7 a Patricio Fontabanet (vocalista de la banda) y para el resto entre 6 y 3 años de prisión.
Ahora que todos cumplieron sus condenas, el único responsable que hoy figura detenido es el baterista de la banda Eduardo Vásquez, pero por asesinar a su mujer, Wanda Taddei en 2010 y no justamente por Cromañon, la tragedia no natural más grande que el país sufrió en toda su historia.