Muy complicado el escenario para Flybondi.
Qué pasa con Flybondi
Más allá de los problemas logísticos, Flybondi enfrenta serios problemas a nivel interno y financiero. La compañía, que pasó a la cartera de negocios de Leonardo Scatturice a fines de 2025, habría recibido numerosas exigencias de pago por parte de distintos proveedores que aguardan a la regularización de deudas que la empresa sostiene hace meses.
Esto último derivó incluso en un pedido de quiebra por parte de un hotel porteño, que no tuvo lugar por decisión de la Justicia. Esa deuda puntual ascendería por encima de los 600 millones de pesos y se sumó a otros reclamos de pago vigentes.
Por otra parte, Flybondi ha sufrido un serio deterioro de la situación interna y en particular con sus trabajadores. Con denuncias permanentes de retrasos salariales e incumplimientos, la low cost abrió un programa de retiros voluntarios para poder reducir la plantilla.
Esto último generó compromisos de pago que no habrían sido ejecutados en su totalidad y dejó a los trabajadores al borde de ingresar a una etapa de conflicto generalizado.
De hecho, la empresa avanzó con un plan de suspensiones rotativas de tres meses hasta en tanto se normalicen las operaciones. La situación, acordada con la Asociación de Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF), llevaría a las tripulaciones a cobrar el 70% de sus salarios, generando un fuerte impacto en los ingresos de gran parte de la planta.
La aerolínea sigue vendiendo pasajes a pesar de la crisis.
El mercado se prepara para la caída
El insólito sostenimiento de las operaciones de Flybondi, que aún no obtuvo sanciones realmente severas de ANAC ni la Secretaría de Transporte, generó movimientos de mercado que anticipan una posible caída. En ese sentido, las dos competidoras de la low cost, Aerolíneas Argentinas y JetSMART, comenzaron a analizar el potencial de un mercado en dúo.
En lo que respecta a JetSMART, la empresa de capitales chilenos anunció un plan de expansión con la incorporación de más de 10 aviones para alcanzar una flota de 23 y convertirse en la competidora exclusiva de la aerolínea estatal. Además, anunció la explotación de rutas que tenían a Flybondi como opción, lo que adelantó la decisión de comenzar a ocupar una posible vacante.