River Plate liquidó a Boca Juniors y lo deja mal parado para Brasil
River Plate se quedó este domingo (01/10) con el Superclásico en La Bombonera tras ganarle 0-2 a Boca Juniors por el partido de la séptima fecha de la Copa de la Liga Profesional.
River Plate se quedó este domingo (01/10) con el Superclásico en La Bombonera tras ganarle 0-2 a Boca Juniors por el partido de la séptima fecha de la Copa de la Liga Profesional.
River fue astuto y se impuso con autoridad frente a Boca en La Bombonera por la séptima fecha del Interzonal de la Copa de la Liga Profesional 2023.
Si bien para el cuadro boquense este superclásico quedó en un segundo plano debido a la disputa de la Copa Libertadores, los de Núñez volvieron a ganar de visitante.
El Millonario fue un justo y merecido ganador en La Bombonera ante un Xeneize que piensa nada más que en la semifinal de la Libertadores ante el Palmeiras.
En la ida, el cuadro boquense igualó 0-0 en este mismo escenario aunque en el plano doméstico la campaña del equipo que dirige Jorge Almirón no es para nada buena.
En este certamen, Boca registró apenas dos triunfos, cuatro derrotas en fila y un último empate la fecha pasada ante Lanús que dejó sabor a poco.
El equipo de la Banda Roja rompió una racha adversa en La Bombonera ya que no ganaba desde hacía cinco años. La última vez había sido el 23 de septiembre de 2018.
En esa oportunidad, el combinado de Núñez se impuso 2-0 con goles de Gonzalo Martínez e Ignacio “Nacho” Scocco.
Ni bien se puso en marcha la etapa inicial, River marcó el protagonismo de entrada ya que estuvo muy vigoroso con serías intenciones de atacar mientras que Boca estuvo pasivo y no tenía la pelota.
Lo cierto es que el Millonario manejó con soltura el partido y el dominio de la pelota desde la mitad de cancha, en tanto, el Xeneize perdía el esférico y encontraba los espacios para golpear.
Por eso, River, de a poco, fue edificando la posterior victoria con las apariciones de Andrés Herrera y de Salomón Rondón que motivaron las intervenciones del arquero Sergio “Chiquito” Romero.
Por otra parte, Marcelo Sarachi y Darío Benedetto intentaron levantar el bajo nivel boquense con dos situaciones peligrosas que elaboraron derivaron en las atajadas de Franco Armani.
A partir de ahí, el encuentro se emparejó porque Boca lució más recuperado pero River siguió demostrando su liderazgo con pases cortos y efectividad en la valla contraria.
De ahí, el Xeneize se reordenó en el campo de juego con los desbordes de Darío Benedetto y las “ráfagas” de Marcelo “Chelo” Weigant que no llevaron demasiado peligro a Armani.
Cuando parecía que podía tomar el rumbo del partido, Enzo Pérez convirtió el 0-1 para River con un remate desde afuera del área que resultó ser inatajable para “Chiquito” Romero, a los 40’.
No obstante, el Millonario presentía que su festejo se frustraba porque el árbitro Andrés Merlos estuvo a punto de anular el gol por una falta previa de Paulo Díaz contra Weingant que convalidó el Var.
En la instancia decisiva, River lució desorientado lo que le permitió a Boca lanzarse al ataque con las embestidas de Sarachi y Benedetto que abortó Andrés Herrera en la puerta del área.
En ese ínterin, Lucas Janson y Valentín Barco no pudieron vulnerar la valla defendida por Franco Armani.
Más allá de la levantada boquense, el Millonario no se quedó atrás y atacó con Nicolás De La Cruz, Rondón y Manuel Lanzini que motivaron otras grandes atajadas de Sergio “Chiquito” Romero.
A los 17’, explotó la polémica por un empujón que le propinó Lanzini a Barco lo que derivó en fuertes cruces entre los jugadores de ambos equipos.
En medio de todos estos cruces, Nicolás De La Cruz y “Chiquito” Romero protagonizaron una fuerte discusión que no pasó a mayores.
Al rato, el técnico xeneize Jorge Almirón hizo mover el banco de suplentes con la intención de intentar dar vuelta el marcador.
Por lo tanto, el uruguayo Edinson Cavani lanzó un disparo “de tijera” que fue a parar al fondo del arco de Armani que fue anulado por posición adelantada.
Mientras los minutos empezaban a consumirse, Boca apeló a la desesperación y la ansiedad con pelotazos inútiles.
En el tiempo adicionado, Enzo Díaz liquidó la historia, a los 50’, y convirtió el 0-2 con disparo de frente al arco tras una atajada de Romero en un contragolpe de Esequiel Barco.
Finalmente, River se quedó con el Superclásico y estalló el festejo del técnico de Martín Demichelis con los jugadores en el círculo central de La Bombonera.
En consecuencia, el Millonario ganó con mucha justicia imprimiendo tranquilidad e inteligencia y supo aprovecharse de la desorientación de Boca que piensa en la Copa Libertadores.
En otras palabras, River consiguió un doble festejo en este superclásico porque rompió la mala racha de partidos que no ganaba en La Bombonera y en condición de visitante.