Robert Pavlik, gerente de cartera senior de Dakota Wealth, destacó que el débil desempeño del sector industrial, combinado con la falta de una decisión clara por parte de la Reserva Federal respecto a una posible reducción de tasas, aumentó la ansiedad en los mercados.
Mercado laboral y sus signos de desaceleración
La preocupación sobre una posible recesión se profundizó con los nuevos datos del Departamento de Trabajo, que mostraron un aumento en las solicitudes de beneficios por desempleo a su nivel más alto en 11 meses.
Este incremento, junto con un alza en la cantidad de personas que permanecen en las listas de desempleo, avivó los temores de un rápido deterioro en el mercado laboral, que ya había mostrado señales de debilidad en junio con una tasa de desempleo del 4,1%. Este incremento, junto con un alza en la cantidad de personas que permanecen en las listas de desempleo, avivó los temores de un rápido deterioro en el mercado laboral, que ya había mostrado señales de debilidad en junio con una tasa de desempleo del 4,1%.
Si bien algunos economistas, como Stuart Hoffman de PNC Financial, argumentaron que las cifras podrían estar influenciadas por factores estacionales, como los cierres temporales de plantas automotrices, el consenso general es que el mercado laboral está perdiendo impulso.
La situación es especialmente preocupante para la Reserva Federal, que se enfrenta a la difícil tarea de equilibrar la política monetaria en un contexto de desaceleración económica.
De acá en adelante
La sangría en Wall Street no fue uniforme, ya que algunos sectores mostraron cierta resistencia. Meta Platforms, por ejemplo, desafió la tendencia con un aumento del 6,4% después de reportar ingresos superiores a las expectativas en el segundo trimestre.
Sin embargo, esta excepción no logró contrarrestar la tendencia general de aversión al riesgo, que se vio reflejada en la caída de otros gigantes tecnológicos como Alphabet y Microsoft, cuyos resultados habían desalentado a los inversores. Sin embargo, esta excepción no logró contrarrestar la tendencia general de aversión al riesgo, que se vio reflejada en la caída de otros gigantes tecnológicos como Alphabet y Microsoft, cuyos resultados habían desalentado a los inversores.
A pesar de las expectativas de que la Reserva Federal podría girar hacia una política más acomodaticia en septiembre, los inversores se muestran cautelosos. La posibilidad de un "aterrizaje suave" para la economía se ve cada vez más lejana, y los mercados parecen estar descontando un escenario en el que la desaceleración económica podría ser más profunda de lo anticipado.
En este contexto, el mercado laboral se convierte en un barómetro clave para los próximos movimientos de la Reserva Federal. Aunque la productividad laboral mostró un repunte en el segundo trimestre, los costos laborales unitarios aumentaron a un ritmo menor que en el primer trimestre, lo que podría ser una señal de alivio para la inflación.
No obstante, la desaceleración en la contratación y el aumento en las solicitudes de desempleo subrayan la fragilidad de la recuperación económica.
Más noticias en Urgente24:
Combustibles: Vuelven a diferir la suba del ICL prevista para no aumentar la presión sobre la inflación
Santa Fe fortaleció lazos con Estados Unidos y China
Transporte: Intendentes estallan contra Milei por plan "platita" para AMBA
Mauricio Macri moviliza la tropa para relanzar el PRO