Del otro lado del Atlántico, el Banco Central Europeo decidió hoy mantener la tasa de interés europea en 2%, luego de ocho bajas consecutivas, aduciendo una necesidad de cautela ante los posibles aranceles comerciales, ya que de lo contrario el efecto inflacionario sería difícil de revertir. En junio la Unión Europea tuvo una inflación mayor que en mayo, del 2% contra el 1,9% del mes anterior.
Luego de que el presidente Donald Trump dijese que no echaría a Powell de la FED, los principales índices bursátiles cerraron con leves alzas: Nasdaq Composite cerró con un aumento de 0,18%, S&P 500 lo hizo por 0,07%. Sin embargo, el Industrial Dow Jones cayó fuertemente, un 0,7%, luego de que se conocieran los débiles informes de ganancias de IBM, Honeywell y UnitedHealth. Más allá de esta caída, los principales índicies siguen creciendo y marcando récords históricos.
El próximo 30 de julio, los funcionarios de la FED se reunirán y definirán el futuro de la tasa de interés. Se espera que decidan mantener las tasas inmóviles ante la expectativa de que se apliquen finalmente los nuevos aranceles comerciales el 1 de agosto. Aunque en junio habían planteado realizar dos reducciones a lo largo del año de la tasa actual de 4,5% a 4,25%, ahora se estima que actúen con mayor prudencia.
La visita de Donald Trump a la FED
Durante la visita a la sede de la FED, el presidente Donald Trump se quejó del precio de la remodelación del edificio, dando a entender que se habían pagado sobrepecios durante la construcción. De un presupuesto de US$ 2.700 millones se terminaron desembolsando US$ 3.100 millones, dijo el presidente ante las cámaras, mientras Powell negaba con la cabeza.
Luego de un idea y vuelta sobre los datos, el republicano le dio un papel con el presupuesto al director de la FED, a lo que este último dijo: “están incluyendo el edificio Martin que se terminó hace cinco años”. Trump finalmente prometió revisar los datos.
Seguidamente, el presidente volvió a pedir por las tasas de interés: “Solo quiero ver que suceda una cosa, muy simple: las tasas de interés tienen que bajar”.
Amenaza cara a cara de Trump
Algunos analistas ven esta visita a la FED como un acto de presión hacia Powell ya que ningún presidente había hecho una visita igual en veinte años. También denota la necesidad de la administración actual de bajar las tasas de interés, para incentivar el consumo y bajar costos de deuda.
El hecho de acusar a Powell de pagar sobreprecios para la remodelación de la sede de la FED y hacerlo cara a cara, fue una sólido intento de presionar al director de la autoridad monetaria. Incluso, un periodista le consultó a Trump qué haría si un gerente de uno de sus proyectos de construcción se hubiera excedido del presupuesto, Trump respondió: "En general, ¿qué haría?...Lo despediría".