Al respecto, un reporte reciente del sitio especializado Bichos de Campo dio cuenta de un panorama que continuaría siendo desfavorable a medida que transcurra el año en curso debido al bajo precio de ese grano y el ingreso de la soja brasileña al mercado global, lo que podría tirar aún más abajo los márgenes locales. Cabe recordar que la soja es uno de los principales cultivos a nivel nacional en lo que respecta a volumen.
De esa manera, muchos productores pequeños y medianos que no pudieron ingresar a contratos de venta a tiempo podrían quedarse con “cosecha en la mano”, poniendo en riesgo la capacidad de renovar de cara a la temporada próxima. Se estima que existen unas 19 millones de toneladas “libres”.
Por otra parte, también entra en juego el precio de los alquileres inmobiliarios. A pesar de una contracción evidente de la demanda, el precio de los campos alquilados no ha bajado, sumando presión al costo de producción y amenazando aún más las intenciones de renovación de temporada.
Cuánto entró por las retenciones
Las probabilidades de un cambio sustancial en la política fiscal referida a los derechos de exportación durante 2025 parecen bajas. En ese orden, y durante el año pasado, el campo ingresó más de 6 billones de pesos, siendo una de las principales fuentes de financiamiento del Estado.