Y el temor que manifestaban los economistas de todas las tendencias, desde el kirchnerismo al liberalismo, era que ese nuevo fondo termine teniendo, como función principal, la financiación del Tesoro mediante la compra de títulos de deuda soberana.
Pues con la Resolución publicada hoy, el Ministro de Economía de Luis Toto Caputo lo hizo: le garantizó a Javier Milei que la plata del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) terminará financiando al Tesoro Nacional.
Es que la misma determina que los recursos del FAL podrán colocarse en deuda del Estado Nacional, de las provincias o de la Ciudad de Buenos Aires; depósitos bancarios; y obligaciones negociables de empresas privadas.
Pero no fija un límite para financiar al Estado Nacional... Pero no fija un límite para financiar al Estado Nacional...
El artículo 5° de la citada norma pone topes concretos a casi todas las alternativas de inversión, pero no fija un porcentaje máximo para los títulos de deuda del Estado Nacional.
Además, para comprar deuda de una provincia, el título debe tener AAA nacional de al menos dos calificadoras. Para comprar una obligación negociable privada, también. En cambio, para comprar deuda del Estado Nacional no se exige esa calificación.
De esta manera, el esquema regulatorio diseñado por el gobierno libertario termina otorgando un tratamiento particularmente favorable a los títulos nacionales: son activos elegibles, no tienen el límite porcentual específico que sí tienen provincias, bancos y empresas, y tampoco están sujetos al requisito de calificación de doble AAA.
Lo que hizo Caputo entonces es dejar todo listo para una manotazo: el FAL, que comenzará a regir desde noviembre de este año, generará en 2027 un nuevo stock de ahorro forzoso vinculado al empleo privado, por un promedio de aproximadamente 4.000 millones de dólares. Una proporción potencialmente dominante de ese monto terminará invertida en deuda del propio Estado Nacional.
Más aún, aunque la resolución exige expresamente diversificación de las inversiones, no impide concentrar hasta el 100% de la cartera en un mismo deudor: el Estado Nacional.
Eso podría lograrse mediante la combinación de títulos nacionales elegibles y Letras del Tesoro que satisfagan el requisito de liquidez.
La foto del abrazo entre Javier Milei y Luis Caputo, publicada por el ministro de Economía.
Foto X: @LuisCaputoAR.
El intento que no salió...
La tentación por las grandes "cajas" con aportes de trabajadores no es exclusiva de esta fuerza política. Pero cierto es que este gobierno ya lo había intentado antes con el proyecto original de la "ley ómnibus" -que luego derivaría en la Ley Bases- que tenía un capítulo que levantó polvareda al proponer que el ministerio de Economía pudiera absorber y deslistar (eliminar) bonos del Tesoro que estaban en manos de agencias estatales.
Era una forma que Luis Caputo había ideado para reducir la deuda pública en aproximadamente un 10%. El mecanismo previsto era, sobre todo, mediante la absorción de la cartera de inversión de Anses, que tenía unos US$33.000 millones en bonos del Tesoro.
El tema generaba demasiado controversia, de manera que el gobierno decidió eliminarlo, para no entorpecer la difícil negociación por la Ley Bases.
Otras noticias de Urgente24
Salud a extranjeros: Nación oficializó el cobro y una provincia evalúa replicarlo
Se fue mal de River y está a un paso de Racing: "No me gusta cómo me voy"
Conmoción por lo que se escuchó al aire de Otro Día Perdido: "Tengo cáncer"
Bronca total con TN en el velorio de Jorge Messi: "No somos bien recibidos acá"