También se señaló la falta de contemplación para todos los consumidores por fuera de las redes de gas natural. Con el nuevo esquema, los usuarios de garrafas sociales podrían quedar en un limbo, siendo los más vulnerables.
Por último, el arco opositor no estaría de acuerdo con el avance del esquema teniendo en cuenta la fuerte y dura merma del consumo que se está produciendo. Tan solo en febrero, segmentos como farmacia y alimentos vieron caer sus ventas entre un 37% y un 45%, revelando un fuerte golpe a la capacidad de consumo en áreas sensibles.
Sin energía
El nuevo esquema deja fuera del beneficio de energía a quienes tengan titularidad de una aeronave, titularidad de embarcación de lujo o con fines recreativos, titularidad total de dos o más inmuebles, titularidad de al menos un automóvil con una antigüedad inferior a 5 años o dos automóviles con una antigüedad menor a 10 años, titularidad de al menos un automóvil de lujo o colección independientemente de la antigüedad que registra, titularidad de medicina prepaga no vinculada a empleo en relación de dependencia (total o por derivación), más de una salida a países no limítrofes en los últimos 5 años, pertenencia al directorio o ser propietario de una empresa privada (IGJ), consumos en tarjeta de crédito superiores a cinco Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM), lo que equivale a $1 millón, compra de moneda extranjera en al menos uno de los últimos tres meses, consumos en billeteras virtuales superiores a cinco Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM), lo que equivale a $1 millón y consumos en telefonía móvil superiores al 25% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), lo que equivale a $50,700 desde marzo.