Finalmente, cerró en torno a $1.380, un nivel sostenido de manera artificial por las compras oficiales. Finalmente, cerró en torno a $1.380, un nivel sostenido de manera artificial por las compras oficiales.
En paralelo, el mercado de futuros operó con un volumen cercano a los 2 millones de contratos, una cifra extraordinaria que refleja la búsqueda de cobertura. Los precios se dispararon en toda la curva: octubre subió 4,40% a $1.494, noviembre escaló 3,41% a $1.548 y diciembre trepó 3,08% a $1.606.
Hacia adelante, los contratos muestran un sendero cada vez más empinado, con un dólar a $1.901 en agosto de 2026. Hacia adelante, los contratos muestran un sendero cada vez más empinado, con un dólar a $1.901 en agosto de 2026.
El Banco Central, con pocas reservas disponibles, tuvo que recurrir a títulos del canje (DI305) para intervenir en los futuros y contener la escalada. Según estimaciones privadas, el margen operativo ronda los US$1.000 millones, un monto insuficiente frente al nivel de demanda. Aun así, se observó al organismo vendiendo de manera activa en el tramo corto, intentando despejar el ruido inmediato.
El interés abierto en contratos se incrementó 2,5% en la rueda, con un salto notable de 253.309 contratos en DLR/OCT25, lo que confirma que el mercado sigue apostando a una devaluación inminente.
El cruce con Sbdar expone una contradicción profunda en la política cambiaria: mientras el Gobierno promete avanzar en la normalización, surgen órdenes informales que paralizan la operatoria y terminan reforzando la desconfianza. En paralelo, la intervención oficial en futuros y en el spot muestra que el programa económico no logra sostenerse sin un esfuerzo constante y costoso.
Un clima cada vez más frágil
El saldo de la jornada es claro. El dólar no tiene piso, el riesgo país no tiene techo y los bonos y acciones argentinas siguen en caída libre. Todo en un contexto en el que las reservas del BCRA se diluyen y las señales de política económica resultan inconsistentes.
La frase “nos pidieron apagar” pasó en pocas horas de ser un comentario aislado en redes sociales a convertirse en un símbolo de la desconfianza estructural que rodea al plan Milei-Caputo. Para el mercado, más que un error de comunicación, representa la confirmación de que la dinámica cambiaria está atrapada en una lógica discrecional, sin rumbo claro ni horizonte de estabilidad.
Otras noticias en Urgente24:
Argentinos deportados están de nuevo en el punto de partida Ezeiza
La miniserie de 8 capítulos que todos devoran en cuestión de horas
River 1 - Riestra 2: el Malevo hizo historia y hubo abucheo Monumental para los de Gallardo
Furor por este outlet con precios extremadamente bajos que no se ven todos los días
Argentina 3 - Cuba 1: a pesar de un bochornoso arbitraje, la Albiceleste rindió honor al fútbol criollo