Según las estimaciones del diario El Cronista, para quien no lo tenga bonificado por tener una cuenta sueldo, por ejemplo, tener una tarjeta de crédito internacional pasa a costar más de $ 3.000 de renovación anual, a lo que se le debe sumar un mantenimiento de cuenta que ronda los $ 200 mensuales, por lo que la ecuación totaliza un promedio de hasta $ 500 por mes.
En tanto, una caja de ahorro en dólares pasará a valer US$ 25 por mes en caso de que no esté bonificada, y una cuenta corriente $ 560.
También aumenta el costo de tener una caja de seguridad, que pasan a $ 800 por mes las más pequeñas, y $ 1.100 la que le sigue.
Sin embargo, los clientes podrán comparar los costos bancarios en la tabla de comisiones que publica la página web del Banco Central.
Por su parte, el diario Página/12 señala que con la desregulación de sistema financiero crecieron los abusos en las comisiones, tasas de interés y precios de los servicios que ofrecen los bancos.
Y destaca que a principio de año las principales entidades bancarias ajustaron entre 40% y 50% el costo de sus servicios.
En un paquete básico el precio puede ser el doble entre una entidad y otra, aunque debería considerarse que la entidad más grande del país, el estatal Banco Nación lo tiene a $380,69.
Pero el costo de un paquete premium, como el “black” del HSBC, asciende a $2.113,87.
El matutino filokirchnerista, recuerda que el gobierno nacional estableció la desregulación total de las comisiones bancarias con el único requisito de informar el aumento a sus clientes con 60 días de anticipación.
Para compensar a favor del cliente, se dispuso que las cajas de ahorro y cuentas sueldo sean totalmente gratuitas en su apertura y mantenimiento y en la provisión de una tarjeta de débito a cada titular.