Es evidente que no fue un error. La fuerte devaluación de 2016 tras la salida del cepo, el segundo capítulo de 2018, la dolarización de tarifas y la reducción de subsidios lograron licuar el salario real, considerado como un "costo" para el empresariado.
Así las cosas, el salario mínimo vital y móvil se redujo a la mitad medido en dólares en tan sólo tres años. Según un estudio de la Universidad Nacional de Avellaneda, pasó de US$580 en noviembre de 2015 a US$279 mensual en la actualidad.
A su vez, tal como informó Urgente24, la inflación acompañó con una interanual que en mayo de 2019 habría alcanzado el 57%. La caída del salario real fue, hasta marzo, de 11,3%, según los datos del Indec.
Las paritarias a la baja fueron clave para que eso se lograra: el año pasado se perdió 17% del poder adquisitivo con aumentos que rondaron el 30% mientras la inflación casi llega al 50%.