"Los beneficiarios de los planes pueden litigar por incumplimiento, pero el problema es que no es culpa nuestra sino del propio Estado que no gira los dólares necesarios para importar insumos necesarios para que se produzcan las autopartes y el ensamblado en general", insistieron a Urgente24 desde 2 terminales. "Aunque suene raro, con Guillermo Moreno había más previsibilidad y estas cosas no pasaban porque había un plan que aunque no hubiesen muchos dólares, todos pudimos cumplir con las entregas", arremetieron.
Entonces, en definitiva, el cliente ahorra mediante este plan prepago que es una fortuna para quienes tienen salarios promedio de clase media, la inflación también hace su trabajo de erosión del poder adquisitivo, el tipo de cambio se dispara entre medio y al momento de poder contar con la unidad, las terminas informan que es imposible entregar el 0 km. Peor aún: no pueden dar certezas de cuándo van a estar disponibles.
Los clientes suman, a su vez, que muchos de ellos vendieron sus autos usados para poder entrar en el plan y ahora "se quedaron a pie". Las concesionarias intentan amortiguar esta desprolijidad entregando unidades usadas mientras tanto pero ya es demasiada la demanda y la falta de entregas. Es imposible cumplir con cada uno de los clientes.
A su vez, los empresarios entienden que están trabajando a pérdida porque al momento de poder terminar las unidades, los precios no van a ser los mismos y al cliente no se le puede seguir cobrando.
En fin, un verdadero descalabro con un equipo económico cuya recomendación es "aprender a perder el miedo a las crisis recurrentes", según la propia vicejefa de Gabinete Cecilia Todesca Bocco.
Las empresas insisten en la falta de diálogo con funcionarios clave para resolver todos estos problemas y que, más allá de las reuniones que ya se lograron, los problemas no fueron resueltos.