De hecho algunos sindicalistas admitieron que en lugar de la bonificación preferirían reabrir sus paritarias en virtud de las cláusulas vigentes de revisión para complementar los acuerdos salariales alcanzados en el primer semestre del año. Ante ese escenario de incertidumbre en la central obrera dijeron no tener pautada una reunión con el Gobierno.
La bonificación a desocupados, sin embargo, avanzó en silencio la semana pasada. Para el arranque de esta semana se esperaba su ratificación y la publicación de una normativa que dispusiera una reasignación de partidas por cerca de 500 millones de pesos para hacer frente al beneficio.
En la convocatoria figuraba como "incompatibilidades" para percibirlo el cobro de seguro por desempleo, pensiones no contributivas, jubilaciones, ingresos por relación de dependencia así como las condiciones de empleador, monotributista o autónomo, trabajador del servicio doméstico o beneficiario de planes sociales o programas de empleo.