Será del 8% para todos los jubilados, pensionados y asignaciones familiares, como la AUH.
Ese porcentaje quedará muy por debajo de la inflación del primer trimestre. Ecolatina proyecta un 11,5% y desde la consultora LCG un 11,8%.
A pesar de que el nuevo índice no garantizará que los jubilados no pierdan con la inflación, desde el Gobierno argumentan que de haberse mantenido la fórmula del macrismo, este aumento de marzo hubiera sido del 7%, aunque es sólo 1 punto por debajo del índice del Frente de Todos.
En ese marco, según el diario Clarín de fuente de la Casa Rosada, para compensar la pérdida frente a la inflación habrá un bono extraordinario para los jubilados en marzo.
Ese beneficio sería definido por el Presidente, a su regreso al país de su visita a México.
El bono alcanzaría a los que ganan la jubilación mínima o un poco más, a las pensiones no contributivas que cobran el 70% del haber mínimo y los que perciben la PUAM (Pensión Universal al Adulto Mayor). En total un universo de casi 5 millones de personas, adelantó el periodista especializado Ismael Bermúdez, aunque la suba de los precios afecta a las 18 millones de personas alcanzadas por la movilidad.
Con el aumento del 8,07%, la jubilación mínima pasaría de $ 19.035 a $ 20.571 a cobrar durante marzo, abril y mayo.
Y las pensiones no contributivas serían de $ 14.400 y la PUAM de $ 16.457.