
Enarsa incluso podría redireccionar hacia la planta de Bahía Blanca entre 5 y 7 cargamentos de GNL que la empresa estatal está comprando con la licitación lanzada la última semana de enero con el objetivo de adquirir 30 buques de gas para la terminal regasificadora de Escobar.
Según dijeron fuentes del área al sitio especializado 'EconoJournal', los oferentes interesados deberán presentar ofertas el 15 de febrero, y el ganador de la licitación se conocerá en marzo.
Pero sería Excelerate Energy, la compañía internacional que desde 2008 a la fecha estuvo a cargo de forma ininterrumpida del servicio de regasificación de GNL en la Argentina, el único oferente interesado en participar de la compulsa.
La importación de los cargamentos de GNL de Enarsa fue para cubrir el pico de demanda de gas durante el próximo invierno. Las ofertas por los 30 barcos se presentarán este martes y los ganadores se conocerán este miércoles 8 de febrero por la tarde.
La compulsa de Enarsa, la empresa que dirige Agustín Gerez, está estructurada para adjudicar bloques de 10 cargamentos de GNL (todos los buques en la misma operación) y, a diferencia de las licitaciones anteriores, ofrece pagar por adelantado a los proveedores asignados. Enarsa espera que de la licitación participen petroleras como BP, TotalEnergies y Chevron y traders como Trafigura, Vitol, Glencore y Gunvour, entre otros.
El gobierno quiere aprovechar la caída del precio internacional del GNL. Es que la cotización del gas en el mercado de TTF de Rotterdam cayó a la mitad entre los últimos meses de 2022 y enero de 2023.
Para este invierno, la expectativa era que la Argentina no necesite el regreso del segundo buque para regasificar GNL. Pero no contratar un segundo buque regasificador para cubrir el mercado doméstico en un año electoral y en un escenario energético internacional complejo era una jugada arriesgada porque se corría el riesgo de afrontar cortes de electricidad y gas durante los meses más fríos del año.
Es que el Gobierno aseguraba que el gasoducto Néstor Kirchner estaría operativo a partir del próximo 20 de junio. Pero desde la Secretaría de Energía no quieren correr riesgos de aprovisionamiento.
"Con el objetivo de reforzar la seguridad y optimizar los costos del sistema, la Secretaría de Energía se encuentra trabajando en las estimaciones de demanda de gas para el año 2023, con un foco especial en el invierno hasta la entrada en operación del gasoducto Néstor Kirchner (GPNK) y previendo una disminución en los volúmenes de gas de Bolivia hacia nuestro país", dijeron a fines de diciembre, en la cartera que dirige Flavia Royón.
El buque regasificador del invierno pasado, operado por la empresa Excelerate, tenía una capacidad de regasificación de 15 millones de m3/d. La construcción del gasoducto Néstor Kirchner permitirá definitivamente dejar de depender de ese segundo buque regasificador. El buque de Escobar, con capacidad de 22 millones de m3/d, seguirá un largo tiempo más.
"La demanda de gas depende de múltiples factores, principalmente de la temperatura, la hidraulicidad y la actividad económica. Esto termina determinando un abanico de demandas posibles. Para garantizar el abastecimiento se trabaja en una serie de medidas, entre las que se encuentran contratar el buque regasificador de Bahía Blanca; realizar acuerdos con Bolivia, Chile y Brasil para la importación de energía eléctrica a precios competitivos, y renovar los acuerdos con Bolivia para la importación de gas", explicaron en la Secretaría de Energía.
El mercado de buques regasificadores se volvió más demandante desde que Rusia dejó de ser un país confiable para el resto de Europa, y los países debieron reemplazar el gas ruso por barcos de GNL provenientes de Estados Unidos, Noruega, Argelia y Qatar. Para transportar el gas, se debe enfriar las moléculas a 161º bajo cero para convertirlo en estado líquido, en un proceso que se llama licuefacción. Luego se hace el proceso inverso para volver a convertirlas a estado gaseoso.
De hecho, el buque de Excelerate que estuvo en la Argentina en el invierno pasado fue contratado por Finlandia para operar allá durante los próximos 10 años. Sin embargo, en la empresa estadounidense indicaron que el país es un mercado estratégico, donde están hacen más 15 años, y que se buscarían opciones alternativas. La compañía tiene en total 10 buques regasificadores.
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