Por su parte, las petroleras pretenden un precio similar al de importación. Así, indican que el precio del LNG regasificado puesto en sistema oscila entre los 7 y 8 dólares, por lo que quieren recibir al menos el piso de esa banda, según explicó el portal EcoJournal.
Para el Gobierno, el precio que quieren las petroleras es inviable políticamente porque significaría trasladarlo a los usuarios en un contexto de inflación en alza y cuando ya tuvo que dividir el último incremento para evitar un impacto mayor en las boletas.
La contraoferta de la Casa Rosada es que el precio del gas de invierno ronde los US$ 5,50 por millón de BTU y no supere los 6 dólares, por debajo de la banda que quieren las petroleras. Además, para pesificar esa cifra, el gobierno tomará como referencia el tipo de cambio que utilizó para calcular los cuadros tarifarios que se publicaron este lunes 1º de abril. Es decir, los $ 41 que surgieron como promedio de los primeros 15 días de marzo. Las petroleras pretenden que se aplique un tipo de cambio libre y que se tome la cotización del dólar de la fecha en que las distribuidoras cancelan la compra de gas, hoy sería superior a los $44.
Ecojournal recuerda que también falta un entendimiento con las distribuidoras, que no están dispuestos a pagar por el gas de invierno un precio superior a los US$ 4,70 que autorizó el Enargas para calcular este mes las nuevas tarifas residenciales. Y ya se preparan para frenar cualquier intención del Gobierno de que tengan que pagar ese extra con fondos propios.
La Secretaría de Energía pretendería justamente lo que las distribuidoras no quieren, pero los compensarían después de las elecciones o en diciembre.
La compensación la pagarían los usuarios con nuevos aumentos.
Para las petroleras, en Energía planean que si no están dispuestas a vender gas a precios competitivos, sea IEASA (exENARSA) quien cubra esa demanda con LNG importado, sin trasladar el costo real de ese producto a las tarifas, y los productores estarían obligados a vender el gas en el mercado de generación, a precios inferiores a los que recibirían de las distribuidoras.