Fue el Ente Nacional Regulador de Energía (ENRE) quien las autorizó a obrar de esa manera pero además les exigió que proporcionen al usuario canales de comunicación para que puedan impugnar si consideran necesario el reclamo por la factura recibida.
Quien alzó la voz con fuerza ante esta problemática fue la Confederación General Empresaria de la República Argentina, cuyo titular, Guillermo Siro, denunció: “Debido a que no mandan gente a controlar los medidores, están utilizando las facturas y los valores en los sectores productivos, industriales y también domiciliarios de los meses en los que había actividad sin tomar en cuenta que desde marzo el 70% de comercios y fábricas no han tenido actividad ni consumo”.
“Vamos a hacer una presentación ante los organismos regulatorios para que estas facturas inexactas y abusivas no sean cobradas o que se suspenda el cobro hasta que puedan controlarlo o que cobren el consumo real”, agregó en las últimas horas.
Lo cierto es que las quejas se fueron acumulando y desde el ENRE se emitió una resolución en la que estableció una nueva fórmula de facturación: los consumos deberán calcularse según el promedio de los últimos doce meses.
No obstante, en las últimas horas la entidad volvió a cambiar el esquema y sacó otro comunicado en el que estableció que el costo del consumo del mes saldrá del promedio de los últimos tres meses de abril de los últimos tres años.
Ahora bien, todo sería más fácil y justo para los usuarios si se pudieran leer los medidores y a partir de allí establecer el cargo. "Si permitieran trabajar a los lecturistas, sería una solución”, admiten desde las distribuidoras.
Claro que bajo este sistema sí se verán beneficiados los clientes residenciales, ya que se presume que este mes por la cuarentena consumieron mucha más energía que en los meses de abril de 2017, 2018 y 2019.
De todos modos, cuando se levante la cuarentena y se puedan leer los medidores, habrá compensaciones para los comercios y pymes que gastaron de más. "No sabemos realmente cuánto consumo tienen nuestros clientes. Por eso, cuando se hagan las lecturas, vamos a confrontar el consumo real y se hará el ajuste por la diferencia”, aseguró en ese sentido una de las eléctricas según consigna el diario Clarín.
Una de las distribuidoras agregó: “Si la estimación del consumo al facturar estuvo por encima se les devolverá el dinero. Y si estuvo por debajo (algo posible entre los residenciales, debido a la mayor permanencia en los hogares), se les ajustará lo que deben abonar".