“ No ha sido fácil la negociación. Estamos enfatizando el principio de flexibilidad. Algunos aceptaron y con otros estamos tratando de llegar a un acuerdo”, dijo el funcionario, que después afirmó que están dispuestos a escuchar propuestas por parte de los bonistas "siempre y cuando sean realistas y racionales".
"Si los bonistas presentan una combinación diferente del período de gracia, tasas de interés y vencimientos que cumplen con nuestro análisis estamos listos para considerarlo" enfatizó.
El gobierno había adelantado en la jornada del lunes 4/5 su buena voluntad para escuchar contraofertas de los acreedores, siempre remarcando que éstas deben seguir "el sentido común".
Según contó el ministro de Economía, uno de los puntos de la propuesta que mayor reparo despertó en los tenedores de deuda fue el periodo de tres años de gracia que ésta implicaba. "El FMI nos había sugerido que sean 5 años de gracia", admitió.
Uno de los acreedores que ya presentó su oferta fue Black Rock, cuyas condiciones fueron reveladas ayer 5/5 por el Palacio de Hacienda: bonos con un valor de entre 70 y 90 dólares (descuento 10%), algo que se encuentra muy lejos de lo que en un principio propuso el gobierno, que aspiraba a valores de u$d 30.
“El problema es que el punto de inicio es demasiado distante”, señala el informe Cohen Daily Review. En tal sentido, considera que la "zona de arreglo" se sitúa en valores de bonos próximos a u$d 50. Esto implica que hay u$s15 al menos que deben ceder los acreedores y que debe mejorar el gobierno.
Se espera que este viernes 6/5, fecha límite que fijó el presidente Alberto Fernández, las autoridades intentarán cerrar lo que puedan pero seguirán negociando. Según consigna el portal Ámbito Financiero, el gobierno decidirá que su oferta continúe abierta hasta fines de mayo, por lo que no sería retirada de la Security and Exchange Commission (la comisión de valores de los Estados Unidos) manteniendo así las conversaciones con los acreedores.