Desde el sector, la expectativa sobre una medida impositiva contundente era alta. De hecho, en las últimas semanas el mercado sufrió un freno en el segmento de vehículos “medios” debido a que los vendedores no conocían cuáles serían las condiciones de reposición del stock.
En ese orden, muchas empresas frenaron ventas o aceleraron procesos de asignación para no quedar con vehículos “más caros” en las manos ante una posible medida. Algo que terminó por confirmarse en las últimas horas.
No obstante, el impacto de la reducción oficializada por Caputo tendría un alcance sectorizado. Se trata de un segmento del mercado que no es de acceso “popular”, con lo cual los vehículos más económicos no sufrirían mayores transformaciones a nivel de precios, al menos en las primeras etapas.
En ese sentido, gran parte del alivio impositivo irá a parar a vehículos mayormente importados, que actualmente superan el precio de 41 millones de pesos. Menor impacto tendrá la medida en vehículos utilitarios nacionales como las pickups, que si bien entran en ese rango de costo ya tenían un régimen impositivo diferente.
De cualquier manera, la medida anunciada trata de marcar un rumbo hacia una descompresión de un mercado profundamente distorsionado en materia de costos.