La Argentina, al igual que casi todo el resto de los países de la región, sufrió la imposición de un arancel del 10% para sus exportaciones con destino a USA. En el gobierno de Javier Milei, que hace un seguidismo explícito de la Casa Blanca, celebraron que la alícuota no fue tan alta como para otros países, con lo que quiso exponer una situación de privilegio, que no es tal si se toma en cuenta que países con sesgo ideológico contrario a la administración republicana recibieron el mismo arancel.
De todas formas, el gobierno libertario ya inició negociaciones para reducir el impacto de la suba de impuestos. El canciller Gerardo Werthein se reunió el jueves en Washington con 2 funcionarios clave en el armado del sistema: el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el Representante Comercial, Jamieson Greer, quien atiende específicamente la cuestión de los aranceles.
Tras la reunión Werthein aseguró al portal Infobae que, según un informe de Greer, "Argentina tiene una serie de asimetrías, y nosotros acordamos que vamos a resolverlas a la brevedad". Dijo desconocer, sin embargo, si eso va a derivar en un levantamiento de los aranceles.
Más tarde, en Mar-a-lago, en Florida, donde recibió una distinción, el presidente Milei dijo que “ya hemos cumplido 9 de los 16 requerimientos necesarios” y anunció que se avanzará en "la armonización de los aranceles de una canasta de cerca de 50 productos para que fluyan más libremente entre nuestras dos naciones”.
“Esto no es una medida aislada. Sino un paso hacia adelante en la decisión de la República Argentina de avanzar con un acuerdo comercial con los Estados Unidos de América, donde los aranceles y las trabas al comercio sean tan solo un mal recuerdo del pasado”, agregó.
En síntesis, es un promesa de eliminación de aranceles a las importaciones de USA, lo que generaba alarma en el empresariado local que se reunía en el Foro Llao-Llao en Bariloche.
La discusión en el 'Círculo Rojo' pasa por cuál será la mejor estrategia para no perder competitividad.
Aparece entonces la noción de la negociación en bloque. Cobra en ese marco una relevancia inusitada el Mercosur, del que Milei es presidente protempore, pero no ha convocado a una sola reunión.
De hecho, es conocida la antipatía de Milei por el bloque que integran además Brasil, Paraguay y Uruguay, y hasta ha amenazado la salida de la Argentina si esto es un impedimento para la firma de un Tratado de Libre Comercio con USA.
Sin embargo, tal como consignó Urgente24, el TLC sería algo que estarían resignando en la Casa Rosada y en cambio propusieron a sus pares del Mercosur discutir la autorización para acuerdos de preferencias comerciales con acceso a mercados por parte de sus miembros, sin necesidad de unanimidad, el requisito básico para negociar un TLC. La propuesta contemplaría una "baja recíproca de aranceles por sectores".
Hubo allí un principio de aprovechar el Mercosur por parte de Milei. No falta quienes sugieren que también le de una chance al bloque para atenuar el perjuicio generado por su amigo Donald Trump.
Más contenido de Urgente24
El día después: Ni Trump ni Lijo ni García Mansilla en la Guerra Mundial del comercio
Volvió el "Che Milei" de CFK: Tsunami de chicanas
Se aceleró el aumento en los precios de los alimentos: ¿Inflación al 3%?
Ricardo Lorenzetti: "Yo no aceptaría ser designado por decreto, García-Mansilla debe decidir"