ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

El rayo jamaiquino también tiene los 200 m

Usain Bolt, el ser humano más rápido del planeta, consiguió en Moscú su 3er. título mundial consecutivo de 200 metros, su 7ma. medalla de oro en la historia del torneo, completando un 'hat trick' inédito con una marca de 19.66. No hay rival para Usain Bolt. Ni en 100, ni en 200 metros ni, casi con toda seguridad, en el relevo 4x100. El jamaicano es inaccesible, inalcanzable, incluso cuando deja de correr a mitad de carrera. E incluso así, reservando los récords para otra ocasión, el hombre más rápido del mundo deja marcas excepcionales. Los 19.66 segundos que necesitó para cubrir el doble hectómetro en el Moscú es la séptima mejor marca... y eso que corrió sin esfuerzo. Jamaica, que aspiraba a lograr el triplete, como en los Juegos Olímpicos de Londres, hubo de conformarse con oro y plata, ya que Warren Weir cruzó la meta a continuación con 19.79, su mejor registro personal, pero el estadounidense Curtis Mitchell, con 20.04, dejó fuera del podio, por 1 centésima, al otro jamaicano, Nickel Ashmeade.
El triunfo de Usain Bolt se daba por descontado en su distancia predilecta. Sólo una pequeña herida en un pie, producto de un tropezón en los entrenamientos, se interponía entre el plusmarquista mundial y la medalla de oro.
 
En ausencia de su compañero Yohan Blake -subcampeón, lesionado- y del estadounidense Tyson Gay -suspendido por dopaje-, la tarea de Bolt se simplificaba.
 
Tanto éxito, sin embargo, se viste de cierta decepción cada vez que los aficionados miran el gigante marcador electrónico que recoge los tiempos de los atletas y se da cuenta que Bolt no ha batido de nuevo el récord del mundo. El Everything is gonna be alright de Bob Marley sonó en el estadio en honor del vencedor, pero el sueño de Bolt de bajar de los 19 segundos parece cada vez más lejos.
 
Bolt partió lento (177 milésimas) pero no necesitaba precipitarse, tal es la superioridad que exhibe desde hace años sobre sus rivales. En la curva ya había tomado la compensación a todos.
 
-----------------
 
Usain Bolt gana los 200 m en Moscu
 
 

------------------
 
6 días después de recuperar el título de 100 metros con su mejor registro del año (9.77), 8 centésimas por delante del estadounidense Justin Gatlin, Bolt ya tiene el doblete y, en la jornada de clausura, aspira a ganar la 3ra., ahora como miembro del relevo 4x100.
 
Han transcurrido 8 años desde que en los Mundiales de Helsinki 2005 un larguirucho Bolt, con 18 años, fue 8vo. y último en la final de 200 después de sufrir un tirón muscular a 50 metros de la meta cuando iba 5to. Justin Gatlin encabezó con 20.04 una barrida estadounidense con otros 3 a continuación: Wallace Spearmon, John Capel y Tyson Gay.
 
2 años después, en Osaka, Bolt ascendió hasta el 2do. puesto. Sólo se inclinó ante Gay, vencedor con 19.76. Y a partir de Berlín 2009, el jamaicano no conoce más que la victoria.
 
Este domingo 18/08, último día de competición, Bolt podrá convertirse en el atleta más laureado de la historia en campeonatos del mundo, si consigue la medalla de oro con el relevo 4x100. Sería la 8va. del metal más noble y la 10ma. en total, superando al estadounidense Carl Lewis.
 
Bolt compite contra si mismo. Es uno de esos elegidos que necesita mirarse al espejo para encontrar un rival que le motive. Batir sus propios tiempos, adelantar la alargada sombra que él mismo va dejando en todas las competiciones en las que participa. Los otros participantes lo asumen y entrenan soñando con firmar registros parecidos a los del jamaicano, aunque saben que es un imposible. A veces uno se pregunta de qué sería capaz Bolt si tuviera alguien que le buscara realmente las cosquillas, alguien (quizás Yohan Blake cuando esté recuperado) que le presentara un verdadero reto.
 
El relámpago se sabe tan superior que sigue dando ventaja a sus competidores en la salida. Ese es el único momento de las carreras en los que Usain Bolt va por detrás de alguien. En la final de los 200 metros, la que disputó con un pie herido tras pisar un taco de salida, firmó el peor tiempo de reacción (.177). Lo sorprendente es que el segundo peor (.176) fue para su compatriota Warren Weir, 3ro. en los Juegos Olímpicos de Londres, quien finalmente se colgó la plata con su mejor marca personal (19.79).
3ro. fue el estadounidense Curtis Mitchell, incapaz de bajar de los 20 segundos (20.04) y que se adjudicó el bronce en una dura pugna con el tercer jamaicano en competición, Nickel Ashmeade (20.05).
 
Con este triunfo y la victoria logrado en los 100 metros, Bolt acumula ya 8 medallas de oro (y 2 platas) en unos Mundiales de Atlestismo. El jamaicano está a sólo una del récord histórico que tiene Carl Lewis, El hijo del viento, que se colgó 8 oros (más 1 plata y 1 bronce) durante su carrera. Este domingo, en la final del 4x100, Usain podría superar esta marca.
 
Mo Farah y Shelly Ann Fraser
 
2 atletas que ya brillaron en los Juegos de Londres -una velocista diminuta y veloz como una bala y un fondista con un final demoledor-, ya se adelantaron a Bolt para conseguir ellos también un doblete: Mo Farah y Shelly Ann Fraser, que ganaron los 5.000m y los 200m, respectivamente.
 
Con su victoria en los 5.000, sumada al oro en los 10.000 el primer día de Moscú, Farah iguala a Bekele como el único fondista que logra el doblete 5-10 en Juegos y Mundiales consecutivamente. Con su victoria, conseguida con su táctica habitual (una última vuelta diabólica en la que muestra que cuando dice que corre el 1.500en 3m 28s no va de farol, en la que se permite jugar con su velocidad como si el cambio de marchas automático de un coche manejara sus piernas), Farah volvió a sembrar el desconcierto entre kenianos y etíopes, que, acostumbrados a correr solamente en mítines con liebres que ponen a los corredores en fila desde la salida, cada uno al ritmo de la marca a la que aspiran, no dan con una táctica que logre dejar fuera de juego a Farah, mucho más táctico y mucho más cansado (llegó a la final con un 10.000 en sus piernas, y la serie del 5.000 también), y más brillante. Segundo fue el etíope emergente, Hagos Gebrhiwet, de 19 años.
 
La gacela Allyson Felix, de Santa Clarita, California, está acostumbrada a debatir en las pistas, en 200m no más, una curva y una recta, con potentes colegas jamaicanas. A derrotarlas en los debates, a ser derrotada, también. A Veronica Campbell Brown, ahora en el banquillo por un positivo, la ganó en las finales de tres Mundiales (y perdió ante ella en dos finales olímpicas); con la bomba Shelly Ann Fraser, diminuta pero con fuelles para los 200m también, solo se había enfrentado en la pasada final de Londres, y la ganó también. La final del viernes era el reencuentro un año después de Londres, la posibilidad de retomar el debate sobre la lucha entre la elegancia de la aparente falta de esfuerzo (la marca de la ligera Felix) y la fuerza expresiva de la potencia transformada a toda velocidad en un pequeño recipiente. La discusión duró 50 metros, media curva, el espacio que necesitó Felix para lesionarse tratando se seguir a una imparable jamaicana, que ganó, claro.

Más Leídas

Seguí Leyendo