Armstrong, sancionado de por vida y desposeído de sus 7 títulos de campeón del Tour de Francia ha hecho estas declaraciones en una entrevista que publica el diario "Des Moines Register", organizador de la prueba cicloturista por el estado de Iowa en la que está participando el texano.
Respecto a la acogida por parte del público de la prueba de Iowa, el tejano ha asegurado que "la gente, en general, me ha dado su apoyo", y ha añadido que "no esperaba una ola de hostilidad".
La prueba ciclista de Iowa marca su 1ra. aparición pública desde que en enero confesara en televisión que ganó sus 7 títulos del Tour de Francia con ayuda del dopaje. No sólo perdió sus maillots amarillos, sino también sus patrocinadores. Tuvo que abandonar la fundación de lucha contra el cáncer que él creó, Livestrong, y se enfrenta a procesos judiciales.
Armstrong pasó de ser el ídolo que participó ya en 4 ocasiones en la prueba de Iowa a temer por el recibimiento que le darían el resto de los 20.000 participantes.
CBS News y el diario británico The Guardian informaron recientemente del deseo de algunos donantes de Livestrong de reclamar el dinero que entregaron. "Lo que Lance Armstrong hiciera en la bicicleta hace 15 años no tiene nada que ver con el gran trabajo que la organización está haciendo en 2013", defendió el ex ciclista.
Sobre su futuro, afirmó: "Tengo que ayudarme, ayudar a mi familia y a mis cinco hijos a navegar por un periodo interesante. Han reaccionado de forma fantástica desde que esto empezó hace un año. Soy afortunado de que no haya habido cambios en sus escuelas, en el parque, en sus vidas".