LeBron James, que no entró en pánico y acabó con 17 puntos, tuvo además su momento con un tapón sobre Thiago Splitter que terminó en triple de Allen, un robo de pelota y una volcada que hizo estallar al American Airlines Arena y un triple que puso un 94-67.
El parcial era ya de 33-5. El técnico de los Spurs, Gregg Popovich, empezó a pensar ya en el partido del martes, el tercero de la final y el primero en San Antonio, y dio descanso a sus titulares a falta de 7' para el final. Su homólogo, Erik Spoelstra, se resistió un poco más, pero terminó haciendo lo mismo
Al inicio del último periodo, los Heat perpetuaron su dominio hasta alcanzar los 27 puntos de renta (98-71) para dejar el partido sentenciado. Un espectacular tapón de LeBron James a Tiago Splitter simbolizó la superioridad del equipo local.
Tras su gran actuación en el primer encuentro de los Finales, los Spurs no encontraron respuesta esta vez. Tony Parker, el mejor de aquel triunfo inaugural, jugó maniatado por un gran Chalmers, y junto con Tim Duncan y Manu Ginobili, los 3 puntales de San Antonio apenas alcanzaron un 10/33 en tiros de campo.
En el conjunto visitante solo rayó a la altura Danny Green (17 puntos y 5/5 en triples), pero la buena labor del escolta fue insuficiente para mantener a su equipo en el partido. Los Spurs necesitaban más aporte ofensivo ante un rival que tuvo a cinco jugadores en dobles figuras de anotación.
De esta forma, Miami cumplió con su tendencia de no perder dos partidos seguidos desde enero e igualó unas Finales que se antojan largas a tenor de lo visto hasta ahora en el American Airlines Arena. La madrugada del martes al miércoles (hora española), las Finales mudarán de escenario al AT&T Center, donde los Spurs confían en volver a adelantarse alentados por su afición.