
Ganador de 14 majors, el estadounidense parece haber marginado sus problemas matrimoniales de su carrera para, por fin, recuperar su mejor forma. Después de 30 meses sin títulos oficiales en el PGA Tour, Tiger se impuso por amplio margen en el tradicional Arnold Palmer Invitational, con un global de 275 golpes (-13), cinco menos que su escolta en norirlandés Graeme McDowell.
El californiano comenzó su mala racha a partir de sus problemas privados de índole familiar, que no le hacía saborear un éxito desde septiembre de 2009, cuando se impuso en el BMW PGA Championship, por entonces su título número 71 en el 'tour' americano.
Fue su primer título oficial en el circuito desde septiembre de 2009, cuando se coronó en el BMW Championship. En ese lapso, había ganado el Abierto de Australia 2009, por el Tour Europeo, y el Chevron Challenge del año pasado, pero no oficial.
Por su séptimo título en el green de Bay Hill (Orlando, Florida), Tiger recibió un cheque de u$s 1.080.000 y estiró sus ganancias en 2012 a u$s 1.779.000, casi el triple de dinero que había cobrado el año pasado, cuando cerró ingresos por u$s 660.238. Además, a los 36 años suma en toda su carrera u$s 96.596.542. Su facturación por todo concepto se calcula en más de u$s 1.000 millones.
En una temporada que va en crecimiento, Tiger tendrá su premio hoy, cuando aparezca nuevamente en el top ten del ranking mundial de golf, tras 85 semanas afuera. Luego de que su crisis personal lo marginara más allá del 50º puesto, el crack será séptimo del escalafón. Así, ya verá de cerca nuevamente el lugar que su juego demanda, el número 1, que se repartieron en este tiempo los ingleses Luke Donald y Lee Westwood, el norirlandés Rory McIlroy y el alemán Martin Kaymer.
"Esta victoria es un gran alivio. Gracias a toda la gente que ha estado a mi lado estos años. He trabajado mucho para esto. Ahora estoy muy ilusionado con Augusta", confió Tiger tras levantar el trofeo. La referencia de Woods a Augusta tiene que ver con la proximidad del Masters, que comenzará el 5 de enero y en el que buscará dar el zarpazo definitivo para relanzarse. Múltiple campeón en Augusta, fue allí donde Tiger jugó uno de sus mejores torneos el año pasado finalizando en el cuarto lugar.
Por su parte, Andrés Romero quedó lejos, en el 42º lugar, con un total de 291 golpes, tres sobre el par y a 16 del ganador. El tucumano hizo 73, 74, 73 y 71 golpes y compartió la 42ª posición con otros cinco jugadores, entre ellos el colombiano Camilo Villegas. Romero también participará del Masters, dentro de diez días, al igual que Ángel Cabrera.