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Eyl, puerto pirata que compite con Haradheere: Turismo aventura de verdad

En esta oportunidad, la sección Viajes presenta donde no viajar, a menos que resulte absolutamente necesario o se prefiera el turismo aventura: Eyl, un remoto puerto en la región de Puntland, Somalia, es usado por los piratas modernos, como en el siglo 19 sus antepasados utilizaban la isla de Tortuga, en el mar del Caribe. Esos piratas secuestraron un superpetrolero llamado Cirius Star, y buques de guerra británicos evitaron un 2do. secuestro de otro superpetrolero.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El petrolero saudí secuestrado en alta mar por un grupo de piratas ancló frente al puerto somalí de Haradhere, informó a la agencia AFP un funcionario de la cercana región secesionista somalí de Puntland. Todos esperaban al buque en el puerto Eyl, pero los piratas decidieron un embarcadero un poco más al sur, Haradheere, indicó el teniente Nathan Christensen, portavoz de la 5ta. Flota estadounidense. Haradheere se encuentra en el centro de la costa somalí. "El ataque parece obra de somalíes muy brillantes. Cualquiera que describa a (los piratas) como un puñado de criadores de camellos tiene que pensárselo de nuevo", afirmó un experto en Somalia asentado en Kenia. El secuestro se llevó a cabo pese a la presencia de barcos de la OTAN y de la Unión Europea en la zona para proteger las embarcaciones que surcan estas aguas. Haradhere es una de las zonas bajo control de la milicia islámica Al Shabab, opuesta al Gobierno de Transición Somalí que se mantiene en Mogadiscio gracias al apoyo de las fuerzas militares enviadas por la vecina Etiopía en diciembre de 2006. Usualmente, Al Shabab no apoya los actos de piratería, pero hace poco manifestó simpatía por el grupo que capturó al buque ucraniano Faina, que transportaba equipo militar pesado para las fuerzas armadas de Kenia. Hassan Abshir, uno de los líderes de Al Shabab, dijo en esa ocasión desde Haradhere que su grupo daba "la bienvenida a los piratas si comparten las armas con nosotros" y afirmó que "está bien que hayan secuestrado el barco porque los kenianos son enemigos del Islám". Ahora, llegó el Sirius Star, de 330 metros de eslora, propiedad de la compañía saudita Aramco,  abordado a más de 450 millas náuticas (800 km) al sudesde de la ciudad de Mombasa, en Kenia. "Es increíblemente lejos de Somalia (...). Ello supone una amplia zona alrededor de Somalia donde no hay seguridad para la navegación", dijo Roger Middleton, consultor del centro de estudios londinense Chatham House. Sin embargo, Andrew Mwangura, coordinador de la Asociación de Marinos de Africa Oriental, luego de informar que creía que un remolcador nigeriano secuestrado sirvió de "buque nodriza" para el secuestro ocurrido el 15/11, agregó: "El superpetrolero estaba cargado hasta arriba, así que probablemente su línea de flotación era baja y no era difícil abordarlo", afirmó, apuntando a que los piratas probablemente emplearon una escalera o una cuerda con nudos para subir a cubierta. El Sirius, cuyo tamaño es 3 veces superior al de un portaaviones, llevaba a bordo unos 2 millones de barriles de petróleo, 25% de las exportaciones diarias de crudo de Arabia Saudí. El barco se dirigía hacia USA, pasando por el Cabo de Buena Esperanza. A bordo viajaban 25 tripulantes de Croacia, Reino Unido, Filipinas, Polonia y Arabia Saudí. Los piratas que secuestraron el barco, que según Mwangura serían "entre 30 y 40", ya han iniciado conversaciones con la naviera propietaria, Vela Internacional, que pertenece al grupo de la petrolera estatal saudita  Aramco, para la liberación del buque y sus 25 tripulantes, que son de diversas nacionalidades. Aparentemente solicitan US$ 35 millones. En tanto, un barco con bandera de Hong Kong, cargado con harina y que se dirigía a Irán, fue secuestrado por piratas somalíes en el golfo de Aden, informaron autoridades marítimas. El Delight, con 25 tripulantes abordo, fue capturado frente a las costas de Yemen y navega hacia Somalia, informó un responsable del Centro de Coordinación de Rescate Marítimo de Hong Kong a la agencia Reuters. En ese caso, sí serían los piratas de Eyl, los más conocidos de Somalía. Adén es una ciudad en Yemen, 170 kilómetros (105 millas) al Este del estrecho de Bab-el-Mandeb. Es un puerto natural, construido en una vieja península volcánica y cuyos primeros registros datan de los siglos V y VII antes de Cristo, durante la existencia del reino de Aswan. Tiene una población de unos 800.000 habitantes. La estratégica posición del puerto en la ruta entre India y Europa convirtió a Aden en una preciada posesión que diversos gobernantes se disputaron a lo largo de la historia. En el Siglo I a. C. ya era uno de los principales lugares de traspaso de mercaderías entre quienes comerciaban a lo largo del Mar Rojo, pero cayó en desgracia cuando las nuevas técnicas de navegación permitieron ir de Egipto a India sin hacer escalas en esa ciudad. Ciudad pirata Cada vez que se escucha que un barco pirata ha capturado alguna embarcación, en la población portuaria de Eyl, en la región somalí de Puntland, donde la mayoría de los navíos secuestrados están bajo custodia de las muy bien armadas bandas de piratas, comienza una gran actividad. La gente se arregla, se pone corbata y ropa elegante. Llegan en autos todoterreno con sus computadores portátiles. Uno dice ser el contador de los piratas, mientras que otro clama ser el jefe negociador. En Somalía, el Gobierno de Transición Federal (GTF) no controla el mar. Pescar en aguas de un país generalmente conlleva un coste –Mauritania ingresa €86 millones anuales por permitir que los buques europeos pesquen en sus aguas– pero en el caso somalí la ganancia es mayor porque nadie paga tributo. Así llegaron los buques y así nació la piratería porque robarle a esos buques era casi 'una causa nacional'. De todos modos, ya nadie entiende cómo es que las fuerzas armadas del Pentágono, tan belicosas en otros casos, nunca realizó una acción en Eyl. Por mucho menos, el Pentágono y los 'neocon' invadieron Iraq por 2da. vez. Es cierto que USA intervino ya en 4 ocasiones en diferentes regiones de Somalía y nunca le fue bien. La experiencia de los marines resultó muy traumática a comienzos del gobierno de William Clinton, e inclusive inspiró la película La Caída del Halcón Negro. Desde entonces, USA prefiere intervenir a través de Etiopía. Con la cantidad de buques extranjeros tomados cerca de la costa somalí, se podría decir que los secuestros en la región se han convertido en una epidemia. Las primas de seguro para las embarcaciones que navegan el concurrido golfo de Aden han aumentado su valor en el último año debido a los piratas, la mayoría de los cuales provienen de la semi-autónoma región de Puntland, cuyos líderes declararon su autonomía -aunque nototal independencia- en 1998. En Eyl, las tarifas de un rescate oscilan entre los US$300.000 y US$1,5 millón. Un visitante reciente del pueblo explicó cómo, aún cuando el número de piratas que toman parte directa del secuestro es relativamente bajo, la industria de la piratería involucra a mucha gente. "El grupo que hace el 1er. ataque es pequeño, normalmente son entre 7 y 10", comentó. "Ellos salen a alta mar en potentes lanchas con armamento pesado. Pero una vez que toman la embarcación, unos 50 piratas aparecen para quedarse a bordo, mientras que otros 50 esperan en la costa en caso de que algo salga mal". Si se toma en cuenta a todas las personas involucradas en la industria de la piratería, incluyendo a quienes alimentan a los rehenes, se podría decir que esta actividad se ha convertido en la principal fuente económica de Puntland. Y Eyl se ha convertido en un pueblo hecho a la medida para piratas y sus secuestrados. Hasta se han abierto restaurantes especializados en preparar comida a la tripulación de los navíos tomados. Como los piratas lo único que quieren es que les paguen el rescate, ellos no cometen ninguna violencia contra sus rehenes y procuran que no sufran inconvenientes. Además, que gasten su dinero. Cuando, en septiembre, comandos franceses liberaron a 2 de sus ciudadanos cuyo velero había sido tomado por piratas, el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, anunció que había dado la orden cuando estuvo claro que los piratas se dirigían a Eyl, porque entonces habría sido demasiado peligroso realizar el rescate. La administración gubernamental de Puntland obviamente tiene alguna relación con la piratería, al menos por omisión. La mayoría viene del mismo clan, el Majarteen, del que también es el presidente del gobierno federal de transición de Somalia, Abdullahi Yusuf. Ahora, la región costera de Puntland está en expansión. Se construyen casas lujosas, se compran costosos autos... todo esto en un país que no ha tenido un gobierno central que funcione en casi 20 años. Somalia, formalmente conocida como República Somalí, es un país ubicado en el llamado Cuerno de África, al este del continente africano. Al oeste y noroeste limita con Etiopía y Yibuti, al sur con Kenia, al norte con el Golfo de Adén, y al este con el Océano Índico. Tras una larga guerra civil, el país se encuentra 'de facto' dividido en pequeños estados y facciones independientes, sin un poder que lo gobierne en su totalidad. El pasado La historia del actual territorio de Somalia se remonta a la antigüedad, cuando la región fue conocida por los antiguos egipcios. Entre el siglo 2 y el siglo 7 DC, varias partes del territorio fueron incluidas en el reinado etíope de Aksum. Poco tiempo después, ciertas tribus árabes se instalaron a lo largo de la costa del golfo de Adén y fundaron allí un sultanato centrado en el puerto de Zeila. Al mismo tiempo, el país se islamizó debido a la influencia de chiítas llegados de Irán. De todas formas, los habitantes conservaron sus lenguas ancestrales en lugar de adoptar el árabe. A partir del siglo 13, somalíes y pastores nómadas instalados en el norte del cuerno de África, comenzaron a emigrar hacia la región actual de Somalia. Anteriormente los oromo, pastores-agricultores, habían iniciado una migración hacia el Ogadén y la llanura abisinia. Tiempo después británicos, franceses e italianos establecieron sedes en esta región. La Somalia actual surgió de la unión de los territorios británicos e italianos en el año 1960. La Liga de Juventud Somalí se mantuvo en el poder en los años 1960, con el presidente Abdi Rashid Shermake. Shermake fue asesinado en 1969, y un golpe militar estableció como presidente a Mohamed Siad Barre. Durante esta época, Somalia mantuvo estrechas relaciones con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), pero cuando ésta apoyó a Etiopía, rival de Somalia, en la guerra entre ambos, Somalia se volvió hacia Occidente Ante la pésima situación económica, que Occidente no ayudó a resolver, surgió una oposición armada en el norte del país en 1987. En 1990, ese grupo adquirió el control de la mayor parte del territorio, disolviendose de facto el Estado somalí. El grupo opositor se dividió en 1991 por las tradicionales enemistades entre diferentes clanes y etnias: el Movimiento Patriótico Somalí (MPS) en el sur, y el Movimiento Nacional Somalí (MNS) en el norte. Por otro lado, el grupo Congreso Unido Somalí (CUS) tomó la capital del país. Mohamed Ibrahim Egal, estableció un gobierno en el norte, llamado Somalilandia, al que siguió la secesión el mismo año de Jubaland, posteriormente desaparecido, pero ninguno fue reconocida por el resto de los países. Somalilandia presentó una mayor estabilidad que otros recientes estados autoproclamados en el territorio de la antigua Somalia, como Puntland, constituido en 1998. En julio de 2000, los delegados de la conferencia de reconciliación reunida en Arta, Yibuti, aprobaron una ley nacional que actuaría como Constitución de Somalia por un periodo transicional de 3 años. Durante ese período de transición, la República Somalí adoptó un sistema federal de gobierno, con 18 administraciones regionales. El presente Los intentos de reconciliación nacional han sido numerosos y poco eficaces, destacando por las expectativas que generaron, según Royo, el de Arta (Yibuti) en 2000 y el de Nairobi (Kenya) entre el 2002- 2004, al reunir a un número importante de clanes y señores de la guerra. La 2da. Batalla de Mogadiscio comenzó en mayo de 2006 entre la Alianza para la Restauración de la Paz y Contra el Terrorismo (ARPCT) y milicias leales a la Unión de Tribunales Islámicos. Prevaleció el presidente Abdullahi Yusuf Ahmed.
 
El gobierno de transición del presidente Yusuf Ahmed aprobó la intervención de una fuerza de paz internacional de las Naciones Unidas. El 5 de junio de 2006 se supo que el Consejo de Cortes Islámicas de Somalia había tomado el control de Mogadiscio, y que el 1er. ministro, Ali Mohammed Ghedi buscaba entrar en negociaciones con ese grupo. El 7 de julio se rindió el último 'señor de la guerra', Abdi Qeybdid, si bien algunos meses después proclamó el estado Galmudug. Más tarde, el gobierno provisional recibió el apoyo efectivo de Etiopía, lo que llevó a la Unión de Tribunales Islámicos, que mantenía el control del sur del territorio somalí, a declararle la Yihad islámica. Entre el 25 y 26 de diciembre de 2006, el ejército etíope realizó una serie de ataques en apoyo del gobierno provisional contra los milicianos del Consejo de Cortes Islámicas de Somalia, que provocaron más de mil muertos entre los combatientes islamistas. En 2007, tanto Jubalandia, como la Unión de Cortes Islámicas y Galmudug, pasaron sucesivamente a manos del Gobierno Transicional de Somalia, quedando los estados autoproclamados del norte (Somalilandia y Puntland, principalmente) como principal escollo para la reunificación total de la antigua Somalia. El Gobierno de Transición Federal (GTF), compuesto por señores de la guerra y sin autoridad sobre el conjunto del país, no controla el mar. Pescar en aguas de un país generalmente conlleva un coste –Mauritania ingresa €86 millones anuales por permitir que los buques europeos pesquen en sus aguas– pero en el caso somalí la ganancia es mayor porque nadie paga tributo. Así llegaron los buques y así nació la piratería porque robarle a esos buques era casi 'una causa nacional. Los piratas ingresaron en 2007 una cantidad mayor del presupuesto anual del estado autoproclamado independiente de Puntland, que ronda los US$20 millones. Muchos de los piratas provienen del mismo clan, el de los Majarteen. Es el clan del presidente, Abdullahi Yusuf. Aún quedan en regionales de Somalía parte de los soldados etíopes que irrumpieron en diciembre de 2006 apoyados por USA para echar a la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) de la capital Mogadiscio, en el marco de la ‘guerra contra el terror’, apuntando a la supuesta relación entre elementos de la UTI con Al Qaeda. Pero esto nunca fue probado y, en definitiva, los etíopes no se meten con los piratas. Algunos observadores dicen que los piratas han obtenido unos US$30 millones en pagos por rescate en el último año. Mucho más que el presupuesto anual de Puntland, el cual ronda los US$20 millones. Cuando al presidente de Puntland, Adde Musa, le preguntaron sobre la riqueza de los piratas y sus asociados, éste respondió: "Es más que cierto". Con dinero, estos piratas pueden pagar por sofisticadas armas y embarcaciones veloces para saquear los barcos que navegan por el Golfo de Aden. Inclusive han atacado a los barcos que llevan ayuda para alimentar a sus compatriotas, que representa un tercio de la población. Buques de Francia, Canadá y Malasia, entre otros, patrullan la costa somalí para evitar los ataques de piratas porque más del 30% del petróleo mundial se transporta a través del Golfo de Aden, Un portavoz de la Organización Marítima Internacional (OMI) explicó cómo los bien armados piratas se están convirtiendo cada vez más audaces. Eso parece demostrarlo el secuestro del buque saudita Sirius Star, el primero de tal envergadura que secuestran. "Es sólo cuestión de tiempo antes de que algo horrible ocurra", había dicho el portavoz de la OMI hace un par de meses, cuando ya se sabía que piratas habían disparado contra superpetroleros. "Si los piratas abren un hueco en un tanque, y hay un derrame de petróleo, podría haber un enorme desastre ambientalista", se advirtió. Pero la piratería continuará siendo un problema en la costa de Somalia mientras la violencia y el caos continúen en tierra firme. Los conflictos pueden ser muy buenos en cierto tipo de negocios, y la piratería es definitivamente uno de ellos.

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