Para una mejor distribución del dinero de todos: Liquidar Canal 7 y Radio Nacional
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). En la apertura del 3er. Encuentro Nacional de la Televisión Pública, que se realiza en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, el presidente del Sistema Nacional de Medios Públicos, Tristán Bauer, sostuvo:
> "La Televisión Pública se empieza a entusiasmar con la construcción de una pantalla de calidad, que tenga una función social".
> "Es necesario encender el motor de la esperanza y tener un poco de audacia, la que en el lugar que nos toca a nosotros, tiene que estar hermanada con otra palabra que es responsabilidad".
Pobre Tristán Bauer: sus enormes esfuerzos no son correspondidos por el público, que sigue dándole la espalda a Canal 7 y a Radio Nacional. Ni por el Estado, que somete a esos medios a una notable obsolescencia tecnológica.
Bauer tiene medios de nicho cuando la TV abierta y la radio de alcance nacional son mass-media, ¿y eso lo habilita a su verborragia mística?
Aprovechando las palabras de Tristán Bauer, "la mejor función social para encender el motor de la esperanza" de que algo puede cambiar en nuestro país sería que el funcionario "tuviera un poco de audacia" y propusiera el cierre de Canal 7 y Radio Nacional.
Ambos centros de difusión de la palabra y de la imagen gubernamental han venido siendo históricamente centros de albergue de acomodados de los gobernantes de turno que sin descaro alguno muchos de ellos ni siquiera concurren a su lugar de trabajo.
No es un problema del kirchnerismo. Lo fue del menemismo. Y también del alfonsinismo. Y de los militares, en especial desde que incorporaron la tecnología color PAL-N para el Mundial de Fútbol 1978. O sea que el concepto faraónico de la TV estatal arrastra 30 años y solamente tuvo éxito en las temporadas 1978 a 1980, por el monopolio del color.
En los medios de comunicación estatales hay trabajadores que alguna vez se esmeraron pero chocaron contra la guillotina de la meritocracia que dirige la administración pública, y falsos trabajadores que son ñoquis que ocupan espacios en la función pública para mantener abiertos organismos que transmiten imagen y/o sonido sin audiencia.
Si el Estado dice que reabsorberá a los empleados de las AFJP, ¿por qué nunca se propuso reabsorber a los empleados de Canal 7 y Radio Nacional, y así cesar con una experiencia fiscal gravosa para los contribuyentes?
Resulta que no hay dinero suficiente para financiar los institutos de minoridad pero sí hay recursos para mantener funcionando 2 medios prescindibles. ¿Cuál es el concepto de la redistribución del ingreso que plantean los Kirchner?
¿Por qué Tristán Bauer, funcionario a cargo del Sistema Nacional de Medios Públicos, no plantea tener medios complementarios del sistema educativo que resulten útiles y necesarios para los docentes y estudiantes, si es que no los cerrarán, en vez de hablar de una pantalla de calidad que no goza de repercusión?
Las mediciones de Ibope son letales para Canal 7 y Radio Nacional, y no desde los Kirchner. Desde antes. Ya Gerardo Sofovich, cuando era el Nº1 del entonces ATC menemista, se quejaba de lo que sólo se quejan los perdedores del rating: que Ibope no medía en las localidades del interior donde sólo llegaba ATC.
Tampoco Sofovich hizo algo para que Ibope ampliara el alcance geográfico de sus mediciones. Ni quienes le sucedieron. Pero, a la vez, no se justifica tener funcionando medios de comunicación masivos para atender localidades recónditas. Sería más barato para el Estado subsidiar en esos pueblos un abono a la TV paga inalámbrica.
Además, en los más recónditos lugares del país existen radios y emisoras de televisión clandestinas, y con conocimiento del Comité Federal de Radiodifusión, pero todas siguen existiendo porque alimentan los bolsillos de los funcionarios públicos mediante el clásico sobre de cada mes.
Ni Néstor ni Cristina se quedarían sin medios para dirigirse a la población. Tienen una compleja y abundante red de medios privados y de periodistas amigos.
O sea que cadena nacional de radio y televisión hay sin necesidad de Canal y y Radio Nacional. En cuanto a Tristán Bauer, podría dedicarse a tareas más interesantes que empleado público de índole política.
