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Crónica de una noche gloriosa en el Grant Park (y video)
Pilar Marrero, blogger y periodista de La Opinión, de Los Angeles, California, es una venezolana radicada desde 1986 en USA, y estuvo en el parque Grant, en Chicago, durante el festejo del triunfo de Barack Obama. Aqui su post:
05 de noviembre de 2008 - 10:32
Chicago, Illinois (
Diario Electoral). Ante un mar de banderitas estadounidenses y los ojos de un mundo expectante, un solemne Barack Obama, recién electo presidente del país, declaró que "el cambió ha llegado a los Estados Unidos".
"Si alguien dudaba de que el nuestro es un país donde los sueños se hacen realidad…si alguien dudaba del poder de nuestra democracia: hoy tienen su respuesta", dijo Obama poco después de las once de la noche, hora local, cuando apareció en la tarima de Grant Park, ante decenas de miles de personas.
Hacía una hora que, al cierre de las urnas en la costa Oeste, las grandes cadenas noticiosas del país lo habían declarado triunfador de la contienda y el primer afroamericano en ser elegido presidente de los Estados Unidos de América.
En ese momento, los gritos de júbilo se elevaron sobre este parque que ha visto tantos momentos históricos para la ciudad de Chicago y ahora, se convirtió en el centro de un momento histórico para el mundo.
En las inmensas pantallas regadas por todo el lugar, se reflejaron al mismo tiempo las celebraciones de Chicago y las de Kenya, tierra ancestral de Obama, cuna de su padre, y donde el presidente electo aún tiene familiares.
Decenas de miles de personas, de todas las razas y orígenes, acudieron a este parque, a orillas del Lago Michigan a ser parte de la historia. Cuando la frase "Obama Presidente" apareció en las pantallas, la gente se abrazaba y saltaba, agitando las banderas y gritando a todo pulmón.
Oprah Winfrey y Jesse Jackson fueron captados por las cámaras, con lágrimas en los ojos.
Obama, quien salió al escenario acompañado de su esposa Michelle y sus niñas Malía y Sasha, lucía solemne, serio. Durante su discurso rindió homenaje a su contendiente republicano John McCain, a quien caracterizó como un lider sin egoismos, que ha servido siempre al país.
También agradeció a su compañero de fórmula, Joe Biden, a su esposa Michelle ("la roca de nuestra familia") y aseguró a sus hijas que se ganaron, con su paciencia en esta campaña, "el nuevo perrito que nos acompañará a la Casa Blanca".
No olvidó a su abuela, Madelyn Payne Dunham, quien murió de cáncer el día antes de ver a su nieto, al que ayudó a criar, convertirse en el presidente de los Estdos Unidos. "Se que ella me está viendo", dijo.
Obama brindó su victoria principalmente a los estadounidenses.
"Esta victoria les pertenece", dijo Obama. Al mismo tiempo, un e mail llegaba a los buzones de cientos de miles de estadounidenses con el mismo mensaje, firmado por Obama. Esta campaña, más que ninguna otra antes, se llevó a cabo a través del internet.
Obama agradeció a "la gente trabajadora, que sacó de su bolsillo los diez, quince, veinte dólares" para dar a su campaña, que recabó sus fondos principalmente de pequeños contribuyentes y a la gente joven que trabajó en su campaña y "en cuyas espaldas descansa esta victoria".
En medio de la celebración, Obama reconoció que los retos son muchos y muy grandes. Los enumeró: dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera en años.
"El camino será largo, quizá no llegaremos en un año, quizá no lleguemos en un período, pero hoy me siento esperanzado de que llegaremos", dijo Obama quien, a pesar de haber comenzado declarando que "el cambio llegó a Estados Unidos", dijo que haber ganado sólo era el primer paso.
"Es la oportunidad de emprender el cambio", dijo, y llamó al país a invocar un nuevo espíritu de patriotismo y responsabilidad y también, de mirar más allá del individuo. "Debemos resistir la tentación de caer en el mismo viejo partisanismo. El partido demócrata ha ganado una gran victoria, pero debe tomarla con humildad".
Obama, quien dio su primer salto a la prominencia nacional hace cuatro años en un recordado discurso en la Convención Nacional Demócrata, con el que nominó a John Kerry, invocó esta vez al presidente Lincoln, oriundo de este estado de Illinois y quien gobernó con espíritu bipartidista, en momentos de gran división en los Estados Unidos.
"Lincoln dijo, no somos enemigos…sino amigos", apuntó Obama, quien habló directa y conciliadoramente a "quienes no me apoyaron, no votaron por mía".
"También escucho sus voces. También seré su presidente", dijo.
Casi al final del discurso, Obama recordó a una mujer que conoció en Atlanta, de 106 años de edad, Ann Nixon Cooper y recorrió sus años de vida mencionando los momentos claves de esa historia e intercalando uno de los estribillos que se convirtió en el lema de su campaña: "Yes we can" (Si se puede). Pronto, las miles de personas presentes repetían lo mismo: "Yes we can". Instó a proyectar hacia el futuro. "Estados Unidos ha llegado lejos. Hemos visto mucho, pero hay mucho más que hacer. Esta noche, preguntémonos, si nuestros hijos llegan a ver el próximo siglo. Si mis hijas tienen la suerte de vivir tanto como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿qué progreso habremos hecho?", dijo. "Esta es nuestra oportunidad de responder esa llamada. Es nuestro momento, nuestro tiempo… de restaurar la prosperidad, promover la causa de la paz, reclamar el sueño americano y reafirmar nuestra verdad fundamental: somos uno". "Mientras respiremos, esperemos, cuando nos encontremos con el cinismo y la duda, y nos digan que no podemos, responderemos con ese credo sin tiempo que suma el espíruto de una gente: Sí se puede".
Casi al final del discurso, Obama recordó a una mujer que conoció en Atlanta, de 106 años de edad, Ann Nixon Cooper y recorrió sus años de vida mencionando los momentos claves de esa historia e intercalando uno de los estribillos que se convirtió en el lema de su campaña: "Yes we can" (Si se puede). Pronto, las miles de personas presentes repetían lo mismo: "Yes we can". Instó a proyectar hacia el futuro. "Estados Unidos ha llegado lejos. Hemos visto mucho, pero hay mucho más que hacer. Esta noche, preguntémonos, si nuestros hijos llegan a ver el próximo siglo. Si mis hijas tienen la suerte de vivir tanto como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿qué progreso habremos hecho?", dijo. "Esta es nuestra oportunidad de responder esa llamada. Es nuestro momento, nuestro tiempo… de restaurar la prosperidad, promover la causa de la paz, reclamar el sueño americano y reafirmar nuestra verdad fundamental: somos uno". "Mientras respiremos, esperemos, cuando nos encontremos con el cinismo y la duda, y nos digan que no podemos, responderemos con ese credo sin tiempo que suma el espíruto de una gente: Sí se puede".
