Sechín Bajo, donde comenzaron los incas
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La estructura más antigua del Perú encontrada hasta el momento se halla en el complejo arqueológico de Sechín Bajo, en Áncash. La historia de nuestro país tiene hoy un nuevo capítulo.
Las veinticinco pruebas de fechado carbónico hechas en la zona no dejan espacio a la duda. Aquella plaza circular, con 10 a 12 metros de diámetro encontrada en el complejo arqueológico Sechín Bajo, es hasta hoy la estructura más antigua hallada en el Perú. Tiene, aproximadamente, 5.500 años de antigüedad. Sus descubridores, arqueólogos alemanes y peruanos, no pueden estar más felices.
La historia de este hallazgo comienza en 1992 cuando la estudiante alemana de arqueología Renate Patzschke llega junto con algunos compañeros a Casma desde su lejana Universidad de Berlín. Para los demás este viaje fue la excursión clásica de fin de ciclo, pero para ella fue el inicio de su encuentro con la historia.
"Yo hice mi estudio de bachillerato en este complejo y desde hace 16 años me comprometí a apoyar su investigación", señala Renate en un lenguaje particular, una mezcla entre su alemán natal y el español de esta, su nueva tierra.
El director de las excavaciones, el alemán Peter Fuchs (Berlín, 1945), visitó Barcelona, España, invitado por Cosmocaixa, y reveló: "Yo, como tantos otros (arqueólogos alemanes), empecé en esto por Dioses, tumbas y sabios, de Ceram, cuyo nombre real era Kurt Marek (C. W. Ceram seudónimo de Kurt Wilhelm Marek), y es cierto que fue corresponsal de guerra al servicio del Ministerio de Propaganda del III Reich. Todos los arqueólogos -Trimborn, por no hablar de Jankuhn, Kiss y la gente de la Ahnenerbe- eran nazis y hasta los años '70 no se pudo llenar los cargos en la universidad con hombres limpios. Eso provocó un gran aislamiento científico en la profesión antes y después de la guerra".
Sechín Bajo está al norte del yacimiento original de Cerro Sechín, hallado en 1937 por Julio Tello, padre de la arqueología peruana. Y parece ser también un núcleo ritual. El problema es que se trata de un conglomerado de construcciones de diferentes épocas que se han ido superponiendo y dilucidarlas resulta extraordinariamente laborioso.
Lo más antiguo es una plataforma rectangular desde la que se accede por
escaleras a una plaza circular hundida. Entre los añadidos posteriores
hay muros con nichos: es posible que guardaran momias de familias
reales que eran sacadas de procesión en momentos relevantes de la vida
de la comunidad.
En Sechín Bajo existen tres tipos de estructuras levantadas por generaciones diferentes.
Un 1er. momento constructivo, desarrollado cerca de los 3.500 a.C., es evidenciado por la plaza circular hundida. Según los estudiosos, este espacio servía para que las personas pudieran reunirse al aire libre y sociabilizar.
Con el transcurso del tiempo, en un 2do. momento, que no ha sido determinado, se comenzaron a levantar edificaciones más grandes debido al crecimiento de la población. Estas se construyeron en una zona adyacente al lugar donde fue hallada la plaza circular hundida.
"Hay un 3er. momento constructivo (cerca de los 1.600 a.C.), más reciente que los anteriores, en el que encontramos una estructura que mide 180 metros de largo por 120 metros de ancho. Esta tiene en su primera fase dos grandes patios alineados y rectangulares, los cuales, en su segunda fase, se subdividen en 4 patios seguidos con esquinas curvadas y muros que poseen nichos", detalló Fuchs.
El descubrimiento producido en el departamento de Áncash, detalló Fuchs, permite demostrar que en el valle de Casma se desarrollaron las primeras sociedades con centros ceremoniales. Esto echaría por tierra otras teorías que señalan que estas civilizaciones se desenvolvieron inicialmente junto a la costa para posteriormente ocupar el interior de los valles.
"Antes del hallazgo de la plaza circular hundida se sabía que las estructuras más antiguas halladas en el Perú estaban en la playa Huaynuna, al norte de la bahía de Tortugas, también en Casma. Allí los esposos Pozorski hallaron un pequeño templo que era de fines del Arcaico precerámico (entre los 4.000 y los 3.600 años de antigüedad). Sin embargo, los hallazgos realizados en Sechín Bajo, especialmente el de la plaza circular hundida, han demostrado que hay restos de hasta 5.500 años", indicó Fuchs.
Fuchs no es fetichista con lo de la antigüedad: "Caral, en el valle del Supe, al norte de Lima, resultará ser seguramente más antigua que Sechín Bajo; todo indica que tendrá unos 6.000 años. Pero de momento estamos nosotros...".
La controversia en la cronología es para Fuchs una cuestión esencialmente política. "Tenemos ocupación humana en Monteverde, al sur de Chile hace 15.000 años. La presencia más antigua es en la Amazonia brasileña, hace 40.000 o 50.000 años. Pero la arqueología latinoamericana está dominada por los Estados Unidos y ellos tienen sus límites claros: la cultura clovis de Norteamérica, hace 11.000 o
12.000 años. Tienden a negar la existencia de nada anterior, y como dominan los congresos y las publicaciones...".
Gran parte de la arquitectura de Sechín Bajo es de piedra canteada traída desde los cerros más cercanos, lo cual evidencia una fuerza de trabajo bastante significativa por parte de quienes la construyeron. A decir de Fuchs, para esa labor se debió contar con diversos implementos y herramientas a fin de darle a las paredes esa consistencia sólida.
"Quienes edificaron Sechín Bajo tuvieron un alto conocimiento arquitectónico y constructivo. Esto se ve claramente en el manejo que se ha dado a los materiales para que los edificios sean resistentes", agregó.
A los investigadores también les sorprendió el manejo de los enlucidos (revestimientos continuos o revoque), así como el hallazgo de un tipo de adobes de forma rectangular en los que se ven las huellas de las manos de sus constructores. Estos son de unos 10 centímetros de alto por 15 centímetros de ancho y están relacionados con el 1er. edificio construido en Sechín Bajo.
Los arqueólogos aún no habían salido del asombro que les provocó el hallazgo de la plaza circular hundida cuando en el 1er. patio del 3er. edificio del complejo arqueológico (perteneciente al 3er. momento) fue encontrado un friso que, en alto relieve, mostraba la figura del degollador, personaje mítico muy ligado a la historia antigua del Perú. Este tendría una antigüedad de 3.600 años.
Para el arqueólogo Jesús Briceño Rosario, asesor científico del proyecto, la imagen del degollador (nakaq en quechua, también pishtaco o kharisiri es el ladrón de la fuerza vital del hombre andino) representa un descubrimiento inusual. "La arqueología peruana se encuentra, por primera vez, frente a la representación de un personaje que permanecería vigente unos 3.000 años hasta el final de la cultura moche, que es cuando desaparece como imagen representada, pero es casi seguro que se mantuvo dentro del pensamiento del poblador andino por mucho tiempo más", señaló Briceño.
En muchos pueblos de los Andes se difunde el relato de un hombre vestido de monje que, en el mejor de los casos, ataca a los viajeros solitarios en los caminos alejados, los adormece y le despoja de la grasa del cuerpo, luego los abandona en el camino y cuando el viajero se despierta cree que todo fue un sueño pero fallece días después sin conocer el motivo.
Para Fuchs, el degollador reúne los elementos básicos del pensamiento religioso andino, que son el felino y la serpiente. "Este relieve nos ha sorprendido mucho porque se trata de un personaje con dientes felinos, que luego sería muy recurrente en la iconografía Chavín. En la mano derecha tiene un cuchillo ceremonial y en la izquierda una serpiente".
