"La década de 1960 es muchas veces vista como el momento en que explotó la cultura juvenil en este país, pero en muchos sentidos fue en esa época que la idea de rebeldía comenzó a colapsar", agregó.
"La gente se olvida que los verdaderos movimientos juveniles son más que consumismo y gasto, son una forma de vida. Grupos como Los Beatles eran básicamente capitalistas interesados en enriquecerse a través de la industria de la música. Hicieron tanto para representar los intereses de los jóvenes del país como las Spice Girls lo hicieron en la década de 1990", continuó.
Según Fowler, la mayoría de los jóvenes británicos de entre 18 y 25 años no tenían ningún acceso al "Swinging London" retratado en las películas de la épica, que estaba reservado a estrellas de rock, artistas y actores como Michael Caine.
Los Rolling Stones "entraban en esa categoría, ya que compraban mansiones y llevaban estilos de vida de multimillonarios".
De acuerdo a Fowler, el verdadero movimiento de rebelión juvenil existió entre las dos guerras mundiales, específicamente en la década de 1920.
El historiador considera que el auténtico pionero de la cultura juvenil de la Gran Bretaña en el siglo XX fue Rolf Gardiner, padre del famoso director de orquesta John Eliot Gardiner. Y rechaza las acusaciones de quienes le consideran un simpatizante nazi.