800.000 personas mueren al año, 500.000 en países sin guerra
Según el estudio 'La carga global de la violencia armada', la pérdida de éstas vidas no sólo tiene consecuencias para el desarrollo social de los países donde ocurren, sino un inmenso peso en la economía nacional. Está comprobado que los conflictos en lugares donde no hay guerra reducen su producto interior bruto en 2% anual. De hecho, el informe considera que éstas muertes causan una pérdida global en el mundo de US$ 163.000 millones al año. Además, según los cálculos de los expertos, el costo global de la violencia armada es de US$ 400.000 millones anuales. Sudamérica, Centroamérica y la región sudafricana son las 3 zonas donde más muertes se producen por violencia armada sin que haya guerras declaradas. En Latinoamérica y en África, la violencia armada es la séptima y la novena causa de muerte. El informe destaca que países como El Salvador, Jamaica o Sudáfrica tienen niveles de homicidios extraordinariamente altos, tanto que son mayores que en algunos de los países que están en guerra. América Latina es la segunda región del mundo con mayor nivel de homicidios, con unos índices que superan con creces la media global. La región con más alto índice de homicidios es África, pero el informe pone de manifiesto que existen 16 conflictos armados en ese continente, mientras en Latinoamérica sólo hay dos. Según los investigadores, el índice de homicidios por 100.000 habitantes en Centroamérica es de 29,3, en Sudamérica del 25,9, y en el Caribe de 18,1. La media mundial se sitúa en el 7,6 por 100.000 habitantes. El informe pone el ejemplo de Venezuela y El Salvador, que cuentan con índices de violencia de 37 y 59 por 100.000 habitantes respectivamente. "El tráfico de drogas, la actividad criminal, y las bandas juveniles desempeñan un importante papel en el aumento del índice de homicidios", indica el informe. Agrega que "el comercio de drogas alienta la criminalidad en numerosos aspectos, a través de la violencia ligada al tráfico, al normalizar un comportamiento ilegal, y al contribuir a la disponibilidad de armas de fuego". De hecho, las armas son una pieza clave en los conflictos, dado que aproximadamente el 60% de las muertes violentas se cometen con armas de fuego. En Centroamérica este índice se eleva hasta el 77%. Otro de los aspectos que destaca el informe son las consecuencias terceras que causa esta violencia. En los últimos años una media de 200.000 personas han muerto en el mundo por causas indirectas al conflicto, como enfermedades curables o malnutrición. Asimismo, el informe recoge que en 2007 se reportaron 1.425 casos de secuestros en el mundo. El informe surge de un proyecto conjunto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de Suiza. En 2006 se constituyó la Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo que busca reducir ostensiblemente el número de muertes por violencia armada en el mundo. Hace 2 años firmaron la declaración 42 estados y a día de hoy ya son 94 los que la han adoptado, por lo que se han comprometido a reducir los niveles de violencia en sus países antes de 2015, fecha en que tienen que cumplirse los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
