Según relata el profesor al diario, a su llegada a Manhattan hace casi 10 años, "el primer trabajo que me ofrecieron fue como profesor en una escuela de idiomas".
Cardozo, cuenta el Times, llegó a Nueva York "escapando de la violencia de los cárteles de la droga" de su Colombia natal, y se instaló con familiares en Forest Hills, en el barrio de Queens.
El profesor, que ya había dado clases de literatura en Bogotá, empezó a enseñar a Bloomberg español en el 2002, durante su primera campaña electoral a la alcaldía de la Gran Manzana, y después de haber enseñado ese idioma en el barrio de Harlem, abrirá una academia en el centro de la ciudad el próximo mes de septiembre.
Bloomberg "necesitaba a alguien que pudiera viajar con él al exterior, pero Cardozo no podía dejar el país hasta no recibir su tarjeta de residente. Cuando el alcalde tomó posesión de su cargo, Cardozo le envió una tarjeta de felicitación" y desde poco después han sido profesor y alumno, agrega el rotativo.
En las clases, unas veces semanales, otras diarias, en función del tiempo del que disponga el alcalde, el profesor hace escuchar a su alumno canciones de salsa del neoyorquino Willie Colón y luego le pone ejercicios para completar las palabras que faltan de las letras.
Los ejercicios también incluyen la lectura de artículos de periódicos en castellano o conversaciones sobre lo que harán el fin de semana, que para Cardozo fue visitar la exposición del Museo de Arte Moderno sobre Salvador Dalí.
La respuesta de Bloomberg a la pregunta de si el alumno vio la exposición se la guarda el profesor, sabedor de que una de las reglas es que no puede revelar ningún detalle sobre la vida privada de su estudiante más conocido.