Para José Ignacio Galán, director de la cátedra iberoamericana en dirección de empresa y Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Universidad de Salamanca, México goza de estabilidad macroeconómica, grandes perspectivas de crecimiento, afinidad cultural con las empresas españolas y hacer frontera con USA.
Es increíble que habiendo acumulado la relación que los gobiernos de Raúl Alfonsín y de Carlos Menem mantuvieron con España, hoy las relaciones entre la Argentina y la Corona ibérica se encuentre en tan mala relación, contrastando con lasde México.
Jesús Palau, profesor del departamento de control y dirección de finanzas de la escuela de negocios ESADE, coincide en que los motivos de La Caixa para empezar a conquistar el mercado latinoamericano por México es por su "gran tamaño y por la experiencia que ya tiene el banco español BBVA. Indirectamente, La Caixa entra a competir con su rival español en México", dice Palau.
Además: "México es como repetir el negocio que se hizo en España hace 20 años".
México se ha convertido en una plataforma para expandirse hacia USA, según estima Galán, "aunque esta opción podría ejercerla sin la necesidad de pasar por México".
"Además, el mundo empresarial, como nos decía el gran economista Joseph Schumpeter, está en constante cambio, máxime en los momentos actuales de revolución tecnológica, globalización y de crisis económica mundial", agregó el profesor de la Universidad de Salamanca.
Los expertos opinan que la operación tiene sentido para ambas entidades.
Para La Caixa, porque Inbursa se convertirá en el disparador de la expansión de su negocio minorista en América, de la mano de los socios más sólidos de la zona, y para el grupo local, porque la entrada de La Caixa le permitirá fortalecer su capital e impulsar su crecimiento dentro y fuera de sus fronteras.
Además, podrá ampliar su negocio, ahora centrado en seguros, planes de pensiones y banca privada y corporativa, hacia el segmento de particulares, beneficiándose de la experiencia de La Caixa en este terreno.
Con la entrada en Inbursa, La Caixa da un nuevo e importante paso en su estrategia internacional (para ese propósito se creó Criteria), que mira hacia Asia (ya tiene un 9% de The Bank of East Asia de Hong Kong), América y Europa Central.
En opinión de Romera, "el éxito que ha alcanzado BBVA en México quizá ha sido el motivo que ha animado a La Caixa a adentrarse en el país latinoamericano. Pero La Caixa parte de una visión muy internacional de su negocio. La verdad es que me sorprende que hayan empezado en México, porque su presidente, Isidro Fainé, siempre le ha interesado mucho Asia".
Para Galán, La Caixa va a aportar "experiencia y know how, con presencia de dos consejeros y un miembro en el comité ejecutivo, pero los derechos residuales de control siguen siendo de la familia Slim, antes con un 66% y ahora con un 60%. Desde mi punto de vista, quizá el principal beneficiario sea la familia Slim".
A largo plazo, cree que también podrían llegar a acuerdos estratégicos tendentes a la especialización. "Lo que no cuadra en todo este esquema son las inversiones en Asia (refiriéndose a The Bank of East Asia), ya que carecen de lógica de negocio, de afinidad cultural y sinergias", continúa Galán.
Una posible vía para ampliar ambos holdings es, en opinión de Galán, "emprender un camino hacia la especialización y establecer sinergias en la estructura de las propiedad futura, lo cual es complejo y siempre estará sujeto a las leyes del mercado y la regulación".
Otra posibilidad que menciona es aprovechar el momento coyuntural de crisis en USA para invertir directamente allí. "Ahora es un buen momento de inversión para el sector bancario español, por cuatro razones: dólar barato; sector financiero muy castigado en USA por la crisis subprime; una cierta afinidad cultural con las empresas españolas que facilitará la translación de los modelos de negocio y una previsión de cambio de Gobierno que favorecerá la apertura y relanzará la economía", apuesta Galán.
Con un mercado potencial de 110 millones de clientes, en México el sector financiero está controlado por
> Bancomer (BBVA), que gestiona un volumen de activos de 53.700 millones de euros;
> Banamex, propiedad de Citigroup, con 43.100 millones de euros; y
> por Santander-Serfin, con 30.200 millones de euros.
En este país, que se caracteriza por una enorme brecha entre los muy ricos y los muy pobres, existe un fuerte potencial en banca privada y en banca corporativa de empresas, además del negocio minorista.
Muchos estadounidenses eligen vivir su jubilación en México, uno de los destinos preferidos junto a Florida (USA) por los resorts que existen y por la meteorología del país.
Para los entendidos en la materia, la operación de La Caixa con Slim tiene un interés añadido para su protagonista. Carlos Slim, un hombre muy poderoso en México, es el dueño de Telmex y América Móvil, y por tanto, el más encarnizado rival de Telefónica, con la que ha protagonizado decenas de batallas empresariales a cara de perro.
Lo curioso es que La Caixa, que va a fortalecer el imperio de Slim con 1.500 millones y su know how en banca minorista es, con BBVA, el mayor accionista institucional español de Telefónica (tiene un 5% que vale unos 4.500 millones de euros), y poseedor de dos preciadas vocalías, una de las cuales está ocupada desde 1994 por Isidro Fainé que, además de vicepresidente, es el decano del consejo de la operadora.
Para Guillén, "contar con un socio local puede ayudar a La Caixa a tomar sus primeros pasos internacionales". Dice, además, que La Caixa, como las demás entidades financieras españolas, tiene que internacionalizarse. "Se trata de un primer paso del cual aprenderá muchas cosas", afirma.
Para Palau, la conexión entre Slim y La Caixa tiene todo el sentido del mundo: "Carlos Slim conocía muy bien el mercado de banca de inversión y corporativa. Sin embargo, desconocía el tema de la distribución comercial a minoristas. En el caso de La Caixa, sí conoce de antemano el sector de distribución comercial. Ambos, Slim y la caja española, pueden generar sinergias conjuntas muy buenas", explica el profesor de ESADE.
"Así, La Caixa puede aprender cómo hacer buena banca de inversión en México gracias a su colaboración con Carlos Slim", añade.
"En 2do. lugar, yo iría a Brasil, es un mercado donde hay que estar tanto por volumen, como por actividad y por gestión", dice Manuel Romera, director del sector financiero del Instituto de Empresa.
También cita otros mercados más localistas, como Venezuela, Ecuador o Perú, "pero son países con un riesgo político muy fuerte, aunque sean mercados vírgenes".
Si tuviera que elegir tres, Romera se decantaría, de primera a tercera posición, por México, Brasil y Chile.
Para Guillén, de los tres mercados más grandes, Brasil, México y la Argentina, "México es el más sencillo en estos momentos, por su proximidad a USA". Pero aconseja a La Caixa que, en algún momento, se plantee conquistar Brasil, "por su tamaño y crecimiento, aunque es un mercado difícil", comenta Guillén.
Nadie le aconsejó ir a la Argentina.
Palau también apuesta por Brasil por las mismas razones que citan los demás expertos. Pero, debido a su cercanía, "sería muy interesante una expansión hacia Estados Unidos. Creo que están analizando adquisiciones de bancos americanos, que es lo que están haciendo en realidad todos los bancos españoles que optan por la internacionalización. Supondría poner un pie en todos los mercados que derrochan mucho potencial de crecimiento".
Por su parte, Galán no aconsejaría ninguna otra zona, salvo que "encuentre una oportunidad por alguna razón concreta o se den las circunstancias para ello".
Dice que la zona está bastante controlada y hay entidades con una gran imagen de marca y con un potencial muy fuerte. "La mejor zona para entrar en estos momentos es USA. Otros lugares que presentan atractivo a medio y largo plazo para las empresas españolas por razones de afinidad histórico-culturales o geopolíticas son Oriente Medio y África. Rusia también es una zona con un enorme potencial que, aunque presenta un mayor riesgo para las empresas españolas, está sin redefinir en estos momentos", piensa Galán.
Galán explica que "BBVA tiene una gran presencia en México, consistente desde el punto de vista de negocio. El Santander ha sabido leer muy bien las claves de su política de expansión internacional. Lo ha hecho siempre con una lógica de negocio, de manera disciplinada, en muchas ocasiones en el momento oportuno. Además, es un banco presente en México desde 1954, año que abrió su primera oficina en Ciudad de México. Luego, supo aprovechar los procesos de privatización, así como la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, para hacerse con dos grandes compañías: el Banco Mexicano, en 1997, y el grupo financiero Serfin, en 2000. En 2002, ambas entidades se fusionaron dando lugar a Santander Serfin, que hoy es una de las primeras entidades financieras de México".
El proceso de internacionalización para La Caixa ya ha comenzado. A corto plazo, señalan los expertos, se desvelará si va a copiar a bancos como BBVA su método de expansión con éxito o, si por el contrario, seguirá un camino propio.