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Se dispara el precio de los fertilizantes: Otro problema para el campo

Los fertilizantes ayudaron a provocar la Revolución Verde pero su precio se está disparando. Con el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos y la disminución de las existencias, el mundo está necesitado de cosechas extraordinarias pero una de las otrora más abundantes materias primas, el fertilizante, se está volviendo escaso y costoso. Es un problema en la agenda agropecuaria que viene.

Los fertilizantes son como vitaminas para el suelo y se producen en tres tipos: nitrógeno, potasio y fosfato, explicaron Russell Blinch y Roberta Rampton en un reciente informe distribuido por la agencia Reuters. Dado que algunos fertilizantes como el nitrógeno requieren de energía para producirse estos arrastran los precios de la energía. Pero otros tipos solo están muy demandados, aunque los expertos dicen que la escasez no se debe a la falta de oferta. Un tercio de las proteínas consumidas por los humanos es el resultado del fertilizante. De modo que los altos precios y la escacez del momento son aún otra presión sobre el aquejado sistema alimenticio mundial. El mes pasado China acordó pagar más del triple de lo que pagó hace un año para hacerse de escasas existencias de potasio, enviando las acciones de los fabricantes internacionales de fertilizantes a niveles récord. China, el mayor mercado importador del mundo del nutriente, pagará entre US$ 650 y US$ 670 la tonelada, según estiman los analistas. "Con la intensa presión sobre la producción mundial de alimentos y el contínuo crecimiento de la demanda de potasio, esta es la realidad de nuestra industria para el futuro inmediato", dijo Bill Doyle, director ejecutivo de Potash Corp de Canadá, el mayor productor del mundo. "No se puede esperar una mayor cosecha realmente si no usas fertilizante, pero el costo nos está matando," dijo a Reuters el productor filipino de arroz Jaime Tadeo, agregando que una bolsa de fertilizante ahora se vende por casi 1.800 pesos, ó US$ 43, en comparación con los menos de 1.000 pesos que costaba hace un año. "Está totalmente fuera de control porque si los precios del petróleo siguen subiendo, los precios de los fertilizantes también aumentarán. Tengo miedo, muchos de nosotros no podremos costearlo," agregó. Según Russell Blinch y Roberta Rampton en un reciente informe distribuido por la agencia Reuters, "El aumento de precios es una carga sobre granjeros ricos y pobres por igual, ya que representan una gran inversión inicial a pesar de los altos precios internacionales de los cultivos. Si todo sale bien, un granjero puede ganar US$ 3 por cada US$ 1 invertido en fertilizante." "Todos estamos esperando que la Madre Naturaleza coopere (...) porque tenemos mucho bajo riesgo", dijo Robert McLean, un granjero en el cinturón de producción de granos de Canadá, mientras tiraba con un tractor de remolque una carga de canola cosechada el otoño boreal pasado. Los precios del fosfato han aumentado 50% el año pasado, ubicándose en 570 dólares canadienses por tonelada cuando McLean, quien cultiva trigo, cebada y canola en el centro sur de Manitoba, contabilizó sus reservas en enero. Los granjeros que esperaron hasta la primavera boreal para comprar han tenido que desembolsar un máximo de 1.230 dólares canadienses por tonelada, dijo McLean. "Estábamos recibiendo informes de que iba a subir un poco. Nadie previó que subiría un 100 por ciento. Es simple y realmente horrible, creo que es una buena forma de expresarlo," sostuvo. Con suficiente lluvia y calor, el fertilizante ayudará a los granjeros a obtener precios históricamente altos por los granos. Pero los malos rendimientos los dejaría en apuros para pagar los suministros del año próximo. Los fertilizantes fueron considerados cruciales en la Revolución Ecológica de las últimas décadas en la que los granjeros, especialmente de países pobres, fueron capaces de aumentar dramáticamente el rendimiento de sus cultivos. La Revolución Verde se profundizó en la década de 1940 y los recientemente desarrollados fertilizantes inorgánicos -dejando de lado a aditivos rudimentarios como el estiércol- ayudaron a provocar una explosión en la producción de alimentos, salvando a países como India de la hambruna. El uso mundial del fertilizante creció más de 11 veces de unos meros 14,5 millones de toneladas en 1950 a 169,4 millones en 2007, mientras la población crecía de 2,500 a 6,600 millones. Pero ahora con los altos precios de los fertilizantes y combustibles, a algunos les preocupa que gran parte de las ganancias se pierdan, aumentando la presión sobre todos los granjeros pero especialmente sobre aquellos del tercer mundo. "Esto ha sido un problema significativo para el granjero de bajos ingresos", dijo Rajiv Shah, quien dirige el programa de desarrollo agrícola en la Fundación de Bill y Melinda, con extensos programas de asistencia en Africa. Afirmó que el uso del fertilizante hace mucho es un desafío en Africa, donde los granjeros utilizan aproximadamente un décimo de lo que es aplicado por agricultores estadounidenses. Pero ahora los problemas están empeorando porque los granjeros se están viendo forzados a usar fertilizantes en cantidades mucho menores. También se están enfrentando a escasez y lidiando con intermediarios inescrupulosos que venden productos de mala calidad. En conclusión, tienen mucho que arriesgar esta temporada. "Si este año no llueve, puedes perder todo lo cultivado y tu familia luchará por conseguir lo suficiente que comer," dijo Shah en una entrevista telefónica. En las sofocantes y extensas plantaciones de aceite de palma en Malasia, que producen uno de los aceites de cocina más importantes del tercer mundo, ya se está sintiendo la falta de fertilizantes. "La escasez de fertilizante es un enorme problema," dijo Martin Bek-Nielsen de United Plantations, quien ve como algo inevitable que algunos granjeros tengan que recortar sus niveles de producción. "La mayoría de las plantaciones no se recortarán, pero los pequeños productores que tienen fuentes limitadas verán reducidos sus ingresos. El impacto en el rendimiento no será inmediato, se sentirá aproximadamente en un año," agregó. Algunos creen que una posible solución será la de mayores subsidios gubernamentales para los granjeros pobres. Pedro Sanchez, del Earth Institute de la Universidad de Columbia, piensa que los grandes subsidios para fertilizantes son el mejor modo para que un granjero se las arregle con los precios "preocupantes." "El modo en que se las están arreglando es recibiendo fertilizantes subsidiados y semillas mejoradas," dijo. "Y básicamente están triplicando el rendimiento de sus cultivos alimenticios básicos como el maíz. Y están teniendo superávit," indicó.

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