ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele
ARCHIVO

No lo quieren escuchar pero con eliminar las retenciones móviles ya no alcanza

Las tensiones políticas se podrían morigerar derogando la resolución que impuso el régimen de retenciones móviles. Pero para resolver los problemas económicos y sociales que se agravan se necesita replantear la política económica, que ha ingresado en una fase de inconsistencia terminal.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La decisión de los Kirchner de politizar el conflicto agropecuario impide debatir el fondo de la cuestión porque, en definitiva, la puja por las retenciones móviles es apenas una derivación de los desajustes en la política económica que se manifiestan en la inflación creciente.

Quieran o no los Kirchner, la Unión Industrial Argentina, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Unión Argentina de la Construcción, la Cámara Argentina de Comercio y aún la Sociedad Rural Argentina o Confederaciones Rurales Argentinas o Coninagro o Federación Agraria, la economía nacional comienza una etapa de 90 días en las que deberá concretarse correcciones importantes o emergerá hacia una situación muy delicada en el 3er. trimestre.

Es lo que el Instituto para el Desarrollo Social Argentino definió como saltar de la "competitividad cambiaria" a la "competitividad productiva".

Pero ni siquiera en la confección del denominado Acuerdo del Bicentenario hay posibilidades de abordarlo. Tampoco la estabilización de precios.

El director de FIEL (Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas), Fernando Navajas, le describió a Laura Costa, del diario Ámbito Financiero, una Argentina convulsionada por la puja distributiva entre el reclamo del campo, los industriales que -en vez de mejorar la productividad- piden una moneda devaluada sin prever la espiral salarios-inflación, y el Gobierno que por ello manipula el Índice de Precios al Consumidor.

Hoy la cuestión es el esquema de retenciones móviles y al caer la noche los representantes del campo podrán conocer hasta dónde el Ejecutivo Nacional se encuentra dispuesto a debatir el sistema que originó el paro agropecuario de 21 días, la tregua de 30 días y el nuevo paro de 8 días.

Idesa, que conduce Osvaldo Giordano, propuso comparar la presión impositiva que emerge con el esquema de retenciones móviles respecto a la que surge de una alícuota fija de 35%, tomando como referencia la evolución de los precios internacionales desde 2003. Con información del Ministerio de Economía se concluyó:

• Entre noviembre de 2007 y febrero de 2008, el precio internacional de la soja fue, en promedio, de US$ 445. Si se le hubiese aplicado el régimen de retenciones móviles la alícuota habría sido del 39,3% y no 35% que regía en ese momento.

• Entre marzo y abril de 2008, el precio internacional fue de US$ 491. Con el esquema de retenciones móviles la alícuota fue del 42,5%, es decir, 7,5 puntos más que con 35% fijo.

• Entre 2003 y 2006, el precio internacional fue de U$S 317. Con este nivel de precios el esquema móvil arroja una alícuota del 25,8% en lugar del 35%.

La pregunta es cuál resulta la previsión de precios agrícolas que tiene cada uno.

Luego, el Gobierno insiste en que no hay un propósito fiscal en el cobro de los derechos de exportación sino de política antiinflacionaria. Obsérvese que nadie se opone, probablemente por esto, a la existencia de derechos de exportación para el Fisco sino que la discusión pasa por los niveles de retenciones, que sí tiene que ver con la voracidad del Fisco.

Y el Fisco tendrá más presión aún. Por ejemplo, el conflicto del sector agropecuario ya tuvo su impacto en los municipios bonaerenses, donde los intendentes, a partir del debate por las retenciones móviles y las protestas de los empresarios agrarios, cuestionan la capacidad de financiamiento de la Provincia y los recursos económicos con los que cuentan los distritos.

Varios intendentes apoyaron la propuesta del jefe del municipio Rivadavia, Sergio Buil, de la Coalición Cívica, para crear un fondo especial para la provincia de Buenos Aires, para repartirlo según el "coeficiente único de distribución por coparticipación", un dato que se actualiza todos los años.

Los intendentes le dijeron a Daniel Scioli que lo acompañarán si él se anima a planteárselo a la Nación.

El economista Navajas advirtió: "Los mayores shocks que está sufriendo la economía y la mayor discrecionalidad e intervención gubernamental van a hacer que la inflación sea más volátil y difícil de predecir. Hoy es el principal problema porque ya ha desarticulado el modelo post-2002 y va camino a dejarlo en knock out técnico. Va a significar el abandono, por la fuerza, de la política de tipo de cambio real alto y estable y luego va a debilitar las ventajas fiscales y comerciales del mismo. Es decir, va a desnudar las falencias estructurales y la ausencia de reformas que mejoran la productividad genuinamente".

Para morigerla hay que desacelerar el gasto público y los Kirchner ya lo han rechazado, afirmando que equivale a "enfriar la economía".

Idesa explicó que el problema del sistema de retenciones móviles es que carece de legitimidad política. Su derogación se ha transformado casi como una condición necesaria para generar un dialogo que permita abordar los serios problemas económicos y sociales, "pero no tiene entidad suficiente como para resolverlos".

"La cuestión sustantiva es que la recuperación de los ingresos de la población es inconsistente con la idea de sostener la competitividad de la producción local en base a un tipo de cambio real alto. Esta inconsistencia entre el nivel de los salario y el tipo de cambio se exterioriza en el vertiginoso crecimiento de los precios", sostuvo Idesa.

El control de precios de los bienes de la canasta básica no ha dado resultados. Tampoco la manipulación de los índices del INdEC. Ni los subsidios a empresas para evitar la suba de precios (cada vez más fiscalmente insostenibles y una fuente de corrupción).  

¿Devaluar? 2008 no es 2002. Ni siquiera hay capacidad productiva ociosa y sí muchas expectativas inflacionarias. Sería apostar a la 'estanflación'.

Ahora hay que elaborar una nueva política económica, pero hasta ahora los Kirchner se niegan a considerarlo.

Navajas afirmó: "Lo que no me deja dormir es la sensación de que perdemos el tren y que el bicentenario va a ser un velorio viendo cómo nos pasaron por arriba México, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay".

Más Leídas

Seguí Leyendo