Precisamente por eso ahora no correspondía la conciliación obligatoria ya que era un conflicto continuación de aquel, según el sindicato.
Pero hoy, hay aviones en tiempo y forma.
Subterráneos
En tanto, las bases gremiales resolvieron el conflicto con la UTA (Unión Tranviarios Automotor) luego de reunirse en Trabajo y recibir garantías de transparencia en las elecciones.
Ayer, entre las 6:30 y las 10:30, el repentino paro de todas las líneas de subte, excepto la H, que afectó a más de 300.000 pasajeros.
La medida de fuerza había sido decidida por el Cuerpo de Delegados de los subterráneos, que acusaron a la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que agrupa a los trabajadores del sector, y, por elevación, a la empresa concesionaria, Metrovías, de intentar adelantar ilegalmente una elección sindical con el objeto de desplazarlos de la representación de los empleados de subterráneos. Duró 4 horas.
Anoche, tras una reunión en el Ministerio de Trabajo, el servicio de subterráneos quedó garantizado para hoy, luego de que la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, informara a los sindicalistas movilizados que "observará el debido proceso" en las elecciones de delegados de Metrovías.
El paro comenzó en la línea A y se extendió al resto, excepto la H, cuya representación, según el Cuerpo de Delegados, fue elegida de manera fraudulenta.
"Los empleados llegaron justo cuando la UTA y Metrovías estaban realizando elecciones truchas para desplazar al Cuerpo de Delegados", dijo Claudio Dellecarbonara, representante de la línea B.
El paro se levantó cuando el Ministerio de Trabajo y la Secretaría de Transporte intervinieron para suspender los comicios a los que la UTA había convocado en las áreas de auxiliares de estación y limpieza.
El secretario general de la UTA, Roberto Fernández, negó que las elecciones que se pretendían realizar fueran fraudulentas. Afirmó que lo que se buscaba era "cubrir el faltante de delegados" y que los comicios se programaron "en el marco de la ley".
Metrovías difundió un comunicado que informó sobre el paro: "Lamentamos los inconvenientes que pudieran sufrir los pasajeros por esta medida", concluyó. Un vocero de la empresa indicó que el conflicto era "totalmente ajeno a la empresa".