Guerra contra el narcotráfico en México: Ya son 1.200 los muertos en la lucha contra los cárteles de droga
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Un total de 2.794 personas murieron ejecutadas en hechos relacionados con el crimen organizado durante el 2007, la mayoría por narcotráfico, según la Secretaría de Seguridad Pública Federal. Y en lo que va de este año la cifra ya se acerca a las 1.200 muertes. Las víctimas son policías federales y municipales, narcotraficantes, civiles y hasta músicos. Pero a la par de que el Gobierno ha logrado importantes capturas y decomisos de droga y dinero, los carteles han respondido con ataques cada vez más frecuentes a altos mandos policiales.
El 16 de febrero un grupo de sicarios interceptó el vehículo de Juan de Dios Ramos Herrera, comandante de la policía municipal de Navolato (Sinaloa), a quien obligaron a descender de su unidad para después ejecutarlo. Cuatro días antes, Carlos Mario Parra Gutiérrez, subdirector de Seguridad Pública de Nuevo Casas Grandes (Chihuahua), fue asesinado en su propia cama, mientras dormía. Y luego los sicarios le prendieron fuego a su casa.
El 1 de mayo, Roberto Velasco Bravo, director de Crimen Organizado de la Dirección General de Análisis Táctico de la Policía Federal, falleció después de ser baleado en calles de la colonia Irrigación, en la delegación Miguel Hidalgo, en Ciudad de México.
Velasco recibió un balazo en la cabeza, lo que le provocó la muerte cerebral. Pertenecía a la división antidrogas de la Policía Federal, encargada del diseño de operaciones y líneas de investigación contra los cárteles de la droga.
Dos días después, el 3 de mayo, murió Aristeo Gómez Martínez, director de la Jefatura del Estado Mayor de la Policía Federal, en Coyoacán.
El viernes pasado Esteban Robles, jefe anti secuestros de la Policía Judicial de Ciudad de México, fue tiroteado cuando salía de su residencia, y falleció horas más tarde en un hospital de la capital, a donde había sido trasladado en un helicóptero.
Su muerte ocurre un día después de que fuera asesinado en las puertas de su casa en la capital Edgar Eusebio Millán, Coordinador de Seguridad Regional de la Policía federal Preventiva.
El Comandante Robles es el mando policial de más alto grado asesinado desde que el presidente de México, Felipe Calderón, lanzara su lucha frontal contra las mafias organizadas, poco después de asumir el cargo.
Su muerte ocurrió al mismo tiempo que Calderón y varios miembros de su gabinete encabezaban el funeral de Millán y de otros dos policías federales abatidos esta semana en Morelos.
El mandatario afirmó que estos ataques no desalentarán la campaña de su gobierno contra los cárteles de la droga que operan en el país. Como parte de esta estrategia, el gobierno ha desplegado cerca de 25.000 soldados y policías federales en el territorio.
"El crimen organizado reacciona así porque sabe y siente que estamos golpeando su estructura operativa", dijo el presidente de México, Felipe Calderón. A lo cual añadió: "Lejos de atemorizarnos o amedrentarnos, redoblaremos el esfuerzo en la lucha contra el crimen organizado".
USA estudia una ayuda
Un informe que el gobierno federal entregó al Senado, indica que las redes criminales están inundando México con armamento de alto poder que el narcotráfico utiliza para repeler los operativos de las fuerzas del orden y para sus ajustes de cuentas.
El sábado, precisamente, uno de los hijos de Joaquín 'El Chapo' Guzmán, un narcotraficante mexicano por el que el FBI ofrece US$ 5 millones, fue asesinado en el parqueadero de un centro comercial de Culiacán (Sinaloa) por un grupo de sicarios. Las autoridades encontraron en el sitio casi 500 cartuchos de fusiles AK-47.
La situación de México está despertando gran preocupación a nivel internacional. En Washington, el principal funcionario para Latinoamérica del gobierno del presidente George W. Bush, Thomas Shannon, pidió al Congreso de su país aprobar un plan por US$ 1.400 millones para ayudar a México y Centroamérica a combatir el narcotráfico. Y Canadá anunció el viernes que también está lista para ayudar.
En una visita reciente a México, la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Louise Arbour, dijo que la presencia del Ejército en las calles para combatir el narcotráfico debe ser una medida de corto plazo e ir acompañada del fortalecimiento y la vigilancia de las instituciones civiles, para que no se produzcan abusos.
Según señala la corresponsal de BBC Mundo en Washington, Lourdes Heredia, este viernes Gordon Johndroe, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, aseguró que el asesinato del comisionado mexicano es una prueba más de la necesidad de que el Congreso de USA apruebe la "Iniciativa Merida".
Este plan, propuesto por Bush, otorga una ayuda de US$ 1.400 millones en tres años a México y Centroamérica para luchar contra el narcotráfico.
"La Iniciativa Mérida proporcionará una ayuda incalculable a nuestros socios mexicanos y centroamericanos para ayudarles a romper el canal de drogas que termina en las calles estadounidenses", señaló el funcionario desde Crawford, Texas, donde asistirá este sábado a la boda de la hija del presidente George W. Bush.
"El gobierno insta al Congreso a actuar rápidamente para proporcionar los fondos necesarios para la Iniciativa Mérida', agregó. Por el momento está siendo analizada por el Congreso de USA", dijo.
