Si lo que se busca con la decisión es no considerar el tratado en pleno año electoral, como lo cree buena parte de los analistas, el acuerdo sería congelado hasta después de las elecciones generales del 4 de noviembre.
Entonces podrían pasar que sin las presiones electorales y con 6 meses de avances respecto de la situación sindical en Colombia (queja recurrente de los demócratas) la Cámara lo consideraría en sesiones extras, en una votación cerrada, pero Bush se retiraría con el TLC bajo el brazo, el nuevo Presidente no tendría que responder por su aprobación y los legisladores demócratas que votaran favorablemente contarían con dos años para justificarse antes de las próximas elecciones legislativas.
Si no hay sesiones extraordinarias legislativas, como temen los republicanos, el TLC moriría en su forma actual y tendría que ser presentado por el nuevo Presidente ante un nuevo Congreso. En este escenario, todo dependería de quién gane las elecciones presidenciales y de cómo quede el mapa electoral en el Congreso.
Si es el republicano John McCain, el acuerdo comercial podría avanzar con rapidez.
Si es Barack Obama o Hillary Clinton tomaría más tiempo, pues ambos se han opuesto y han prometido renegociarlo.
Otros creen que, si bien la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi, está presionada por los sindicatos, que apoyan a los demócratas, para mantener la negativa, también presionan los grupos económicos que aportan importantes sumas a las campañas y quieren el tratado.
Y que si ella no lo deja pasar, Bush tampoco le hará concesiones a su agenda legislativa.
"Este no es un voto sobre el acuerdo comercial. Es un voto contra la arrogancia de Bush. Lo que hizo Pelosi fue decir 'no más' a un Presidente que insiste en robarnos la autoridad", dijo Peter Welch, representante de Vermont.
Tan concentrado estuvo el debate en asuntos internos y no en Colombia que la propia Pelosi confundió este país con Bolivia en una infortunada frase. "Podemos trabajar junto a Bolivia estos problemas (...) Perdón, digo Colombia, aunque con Bolivia también".
La líder demócrata tuvo palabras cálidas para Colombia y dejó abierta la puerta para una votación en el futuro. "Cuando solucionemos estas preocupaciones (un paquete económico que le haga frente a la recesión y ayude a los trabajadores) podremos votar el tratado. Colombia es un país amigo, una relación importante, y respetamos el liderazgo del presidente Uribe, aunque tenemos preocupaciones por la violencia sindical, , que pueden ser trabajadas", aseguró.
Los republicanos hicieron énfasis en que el único ganador sería el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Para el republicano John Boehner, la acción fue un "chantaje político" que deja muy mal parado al mejor aliado de E.U. en la región.
En tanto, Colombia
difundió el siguiente comunicado, leído por el vocero de la Presidencia, Cesar Mauricio Velásquez:
"El Gobierno de Colombia se permite informar:
1. Colombia y Estados Unidos han sido países aliados y amigos desde hace muchos años. Vemos el Tratado de Libre Comercio como un paso natural en el fortalecimiento de esta relación.
2. Colombia ha contado siempre con una aproximación bipartidista de los Estados Unidos en sus relaciones con nuestro país. Más que relaciones coyunturales con un partido o con un gobierno, las nuestras han sido de Estado a Estado, históricas e intemporales.
3. Al aprobar el Tratado de Libre Comercio, los Estados Unidos podrán fortalecer el crecimiento económico de ambos países, apoyar la democracia, luchar contra las drogas y facilitar el camino hacia la paz y la prosperidad en Colombia y en la región.
4. Confiamos en que el Congreso y el Ejecutivo encuentren una salida bipartidista, de tal forma que se pueda avanzar en la aprobación del tratado. Cada día que pasa es una oportunidad perdida para los ciudadanos de ambos países.
Bogotá, abril 10 de 2008".