Pasamos del desabastecimiento y el aumento en los precios de los alimentos a la falta de combustibles que, como publicamos ayer, en algunas ciudades ya roza los $3. Suerte que el paro duró 21 días, porque si hubiera durado un poco menos, hoy estaríamos discutiendo por qué falta gasoil, ironizó el presidente de Shell. La discusión será, entonces, en unas semanas.
Durante una charla en la Universidad Di Tella, el presidente de Shell, Juan José Aranguren, advirtió sobre la falta de gasoil para la cosecha.
Suerte que el paro duró 21 días, porque si hubiera durado un poco menos, hoy estaríamos discutiendo por qué falta gasoil, ironizó y explicó que la oferta está corriendo detrás de la demanda, no hay inversión en refinación y la única variable que queda es la importación.
Y estimó que el país deberá importar este año 4,4 millones de metros cúbicos de gasoil.
Desde esta semana se advierten subas en los precios de los combustibles. Tal como publicamos "desde la mañana del martes las estaciones de servicio de la petrolera brasileña Petrobras en Neuquén incrementaron el precio de las naftas y el gasoil. Las otras firmas los mantuvieron, pero dirigentes del sector no descartaron que también sean incrementados, en función de que las subas habían sido previamente acordados con autoridades del gobierno nacional."
YPF subió ayer los precios de los combustibles al público, confirmando las versiones sobre conversaciones entre el gobierno y las petroleras para adecuar los valores a partir de abril.
Considerando que la petrolera es líder porque tiene más de 50% del mercado, es previsible que las demás compañías sigan el mismo criterio en las próximas horas.
Según
'El Cronista' y
'Ambito Financiero', en los surtidores de YPF en Capital Federal, el gasoil subió 3%, y pasó de $1,593 a $1,631. El litro de nafta súper aumentó 6,8% y fue de $1,948 a $2,105, mientras que la premium se incrementó en 8,55%, pasando de $2,228 a $2,499.
Se presume que estas alzas fueron de alguna manera concertadas con el gobierno, a través de Julio De Vido y Daniel Cameron, y que éste no pidió prorrogar la vigencia de los nuevos precios, aun cuando la inflación está disparada, por los aumentos de los productos de la canasta familiar, debido al paro del campo.
En los precios de las estaciones, se ve, como estaba previsto, una mayor suba para la nafta premium, que es la que utilizan los segmentos de mayores ingresos.
El criterio del polémico Moreno de los precios bajos es el mismo que, se estima, utilizará para autorizar el reacomodamiento de tarifas del sector eléctrico: permite subas en los productos que apuntan a los bolsillos más pudientes (como la nafta premium).
Durante los últimos días también se registraron aumentos en otras marcas –el resto del mercado se completa con Esso, Shell y Petrobras–, si bien los ejecutivos de algunas compañías aseguran que esas subas corrieron por cuenta de los dueños de las estaciones de servicio.
De todas formas, otras compañías del sector aseguraban que continuarían con la medida de YPF.
El precio de los combustibles en el mercado argentino es libre, pero sólo en los papeles. En la práctica, todo retoque que tenga la intención de perdurar debe contar con luz verde de Comercio Interior.
La falta de ganancias provocó, según los empresarios del sector, el cierre de más de 1.000 bocas de expendio desde que se aplica el control de precios, en 2003.