La educación, cada vez más lejos de las variables de consumo
En un informe denominado "la Educación, el nivel social y el poder adquisitivo" el grupo CCR, que según informa su página de internet, nació en 1992 con el objetivo de facilitar la toma de decisiones tácticas y estratégicas, el proceso de cambio que durante los últimos cinco años ha experimentado la estructura social de la Argentina se vio afectado por la verificación cotidiana del deterioro de sus dos mitos fundamentes: "Argentina es un país rico" y "Argentina es un país de fuerte movilidad social ascendente", alteró los valores, las percepciones y las conductas de sus ciudadanos" introduciendo un nuevo paradigma alineado con el que tuvieron desde siempre la gran mayoría de las sociedades latinoamericanas. El cambio trajo aparejado un cambio en las clasificaciones de las distintas clases sociales como se lo había hecho hasta entonces. Según CCR que se ha transformado en una empresa líder en investigación de mercado para productos de consumo masivo con operaciones en Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile, "tomando como eje el fuerte componente de clase media que caracterizó a la Argentina de la segunda mitad del siglo XX, el marketing y la comunicación tenían una mirada "cultural" sobre los consumidores". Asimismo considera que aunque existían las diferencias de poder adquisitivo había una mayor homogeneidad, más relacionada con un país desarrollado que con el tercer mundo. De esta manera I>"los productos y los mensajes se pensaban mucho más en función de las aspiraciones y la capacidad de comprensión; que centrándose en el poder adquisitivo". Así se posicionaba el consumo masivo para las clases altas y medio altas con lo que se daba por sentada la seducción a la clase media típica y baja que aspiraba a llegar pronto a ese peldaño de la escalera. Según CCR este era el motivo por el que "el peso de la variable educación se llevaba un tercio del índice que había desarrollado la Asociación Argentina de Marketing". Tras la crisis, muchas de las principales empresas, debieron pensar en confeccionar un nuevo índice que fuera efectivo para medir la nueva Argentina. Así, dicho índice refleja una mirada mucho más "económica" y no tan "cultural". Esto significa, entre otras cosas que la importancia de la educación se reduzca en un 60% (de 32pts a 13pts) y sea reemplazado por variables vinculadas al poder adquisitivo (cantidad de aportantes de ingreso en el hogar: +9pts, tenencia de auto: + 8pts, tenencia de bienes: + 5 puntos y acotada a internet, computadora y tarjeta de débito) y tipo de atención médica: + 5 puntos. Sin embargo, sería erróneo suponer que esto significa que la educación ya no es trascendente como "segmentador" social. Por último el CCR resalta algunas conclusiones muy relevantes de la investigación realizada por la AAM: 1) En una sociedad fragmentada como es la Argentina actual, ya no se puede interpretar el consumo sino se comprende con mucha precisión la realidad del poder adquisitivo 2) La educación sigue siendo condición necesaria para acceder a un mejor poder adquisitivo. Lamentablemente la enorme problemática del desempleo hace que ya no sea suficiente 3) La educación pública es un elemento crítico para ir cerrando progresivamente la grieta de la fragmentación. 4) Interpretar que, porque hoy existen profesionales que no consiguen trabajo o no tienen un ingreso digno, la educación dejó de ser un elemento clave para ascender en la escala social, sería el peor error que podría tener nuestra sociedad. "Frente a los estragos que provocó la crisis, a futuro la educación será un elemento aún más importante que lo que fue en la Argentina de clase media y "mi hijo el doctor" para permitir el acceso a un mejor standard de vida", concluye el informe.
